La costumbre de dejar el celular conectado toda la noche para cargarlo, un proceso que apenas dura dos horas, parece ser perjudicial para el bolsillo. Un estudio realizado por la Universidad de California encontró que un teléfono con la batería totalmente cargada continúa gastando hasta dos tercios de energía mientras siga enchufado a una toma de corriente.El Departamento de Energía de Reino Unido tomó estos datos y calculó que con este desperdicio de luz se gastan 900 millones de euros al año, lo suficiente para abastecer de electricidad a una ciudad como Cali por 12 meses. Por eso las agencias internacionales de energía y los fabricantes de dispositivos móviles vienen trabajando en encontrar una forma de reducir los gastos de cargar estos aparatos. Esto no solo ayudará al medioambiente sino también a la economía de los hogares.