El viernes pasado María Paz Gaviria se casó con el jefe del Partido Conservador David Barguil. Celebraron la ceremonia en el apartamento de los novios, que les habían entregado la noche anterior, y solo con 15 invitados de las dos familias. Lo curioso es que habían planeado hacer una superfiesta en dos lugares posibles, San Andrés y el Amazonas. Pero la llegada del zika y los problemas logísticos de llevar y alojar 300 o 400 personas acabaron con la fantasía de una boda romántica y exótica. Los novios siguieron el ejemplo del gobierno y se apretaron el cinturón.