En su infancia, Matthew Lewis interpretó en Harry Potter a Neville Longbottom, uno de los personajes que más lástima y ternura despertaba; el poco agraciado niño marginado de Howarts. En el 2001, a los 11 años, era un niño con los dientes torcidos, sobrepeso y con el carácter que su personaje le indicaba. Ahora, convertido en un joven de 25 años, el actor sorprende transformado en un símbolo sexual. Las imágenes que comparan el antes y después han circulado alrededor del mundo por las redes sociales. El actor ha querido demostrar que la realidad es otra: luce en la portada de una revista de estilo, diseño y moda con los músculos bien marcados y es el modelo de grandes marcas de vestidos de baño y ropa interior.