Hace veinte años, Bogotá enfrentaba un desafío estructural: reducir la brecha entre percepción y realidad. La ciudad avanzaba en infraestructura, seguridad y capital humano, pero aún necesitaba mayor visibilidad en las decisiones estratégicas de inversión internacional.
En 2006, la Alcaldía Mayor y la Cámara de Comercio de Bogotá, con el acompañamiento de MIGA del Banco Mundial, decidieron crear Invest in Bogotá para transformar esa narrativa y salir a competir activamente por nuevos proyectos de inversión.
La misión fue clara: atraer inversión extranjera directa que diversificara la base productiva, generara empleo de calidad, transfiriera conocimiento y fortaleciera el tejido empresarial. En ese momento, la IED en Colombia tenía una composición sectorial distinta, mientras otras capitales latinoamericanas lideraban la captación de nuevos proyectos exportadores.
Dos décadas después, el balance confirma que la apuesta ha dado resultados. En toda su historia, Invest in Bogotá ha facilitado 628 proyectos que representan una IED estimada de USD 7.053 millones y la generación de 95.661 empleos formales. En promedio, cada proyecto ha significado USD 7,19 millones de inversión y 173 empleos directos, cifras que reflejan impacto sostenido y calidad en el crecimiento.
Hoy Bogotá-Región es una plataforma consolidada para los negocios globales. Somos la tercera ciudad de América Latina en número de proyectos de IED y uno de los ecosistemas de emprendimiento más dinámicos del continente. Este posicionamiento responde a una estrategia consistente basada en promoción internacional, acompañamiento técnico al inversionista y mejora continua del entorno de negocios.
La estrategia inicial se estructuró sobre cuatro pilares: posicionar a Bogotá en el mapa global, apoyar a inversionistas en proceso de decisión, fomentar la reinversión de empresas instaladas y promover mejoras estructurales en competitividad. Esa lógica permanece vigente, con un ecosistema más robusto, una fuerza laboral de 6,5 millones de personas y sectores estratégicos consolidados en servicios intensivos en conocimiento, ciencias de la vida, manufactura avanzada y economía digital.
En 2025, en un entorno global retador, Bogotá-Región certificó 47 proyectos de IED por USD 440 millones, con una proyección de más de 10.956 nuevos empleos, de los cuales el 60 % correspondió a reinversiones que reflejan confianza empresarial. De manera complementaria, la ciudad captó 40 eventos internacionales con una derrama económica estimada en USD 36,9 millones y más de 74.000 asistentes.
La evidencia internacional es clara: la inversión extranjera directa y el turismo de reuniones son motores estratégicos del desarrollo. Generan empleo formal, impulsan encadenamientos productivos, transfieren capacidades y fortalecen la proyección global de las economías.
El 2026 marca una nueva etapa: pasar del volumen a la sofisticación. Más que atraer capital, buscamos capital inteligente, inversiones que dejen capacidades instaladas, integren a Bogotá en cadenas globales de valor y aporten a la transición energética y la economía circular.
La ciudad articula su estrategia con proyectos estructurales como Bogotá Ciudad Aeropuerto, el Campus 2600 y la segunda línea del Metro, entendiendo que la infraestructura es un habilitador clave de competitividad. Al mismo tiempo, fortalece la atracción de fondos de capital, startups internacionales y multilatinas que ven en Bogotá una plataforma regional para escalar.
Hace veinte años el desafío era visibilizar el potencial. Hoy el reto es consolidar la confianza y elevar el estándar. Cada proyecto atraído reafirma credibilidad; cada empleo generado transforma oportunidades. Bogotá avanza con determinación y se proyecta como un destino estratégico de inversión, innovación y crecimiento sostenible en América Latina.