Hoy, el mundo no solo nos mira: el mundo nos visita para aprender de nosotros. Como gobernador de todos los caqueteños, asumo con absoluta responsabilidad y orgullo el hecho de que nuestro departamento se convierta en la sede oficial de la 16ª Reunión Anual del GCF Task Force. Del 18 al 22 de mayo, Florencia dejará de ser solo una capital regional para transformarse en el epicentro de la diplomacia ambiental del planeta.
Este logro no es producto del azar. Es el resultado de una gestión estratégica incansable que nos ha permitido no solo participar en la conversación global, sino liderarla. Ostentar hoy la presidencia de esta red, que agrupa a los estados forestales más importantes de América Latina, África e Indonesia, es un reconocimiento a la tenacidad de un territorio que ha decidido cambiar su historia. Hemos logrado unir a los departamentos amazónicos y al bloque del Pacífico, configurando un frente que representa casi la mitad de la superficie de Colombia, dándole a nuestra nación un peso político sin precedentes en la gobernanza climática.
Mi apuesta es clara: la implementación de una nueva economía forestal. Debemos romper, de una vez por todas, el falso paradigma que dicta que para crecer económicamente hay que destruir el bosque. Todo lo contrario; la selva en pie es nuestra mayor riqueza y el motor de desarrollo más sostenible para nuestras comunidades.
Durante esta cumbre demostraremos ante inversionistas y gobiernos extranjeros que la bioeconomía, la innovación en frutos amazónicos y los sistemas silvopastoriles no son sueños, sino realidades tangibles que generan empleos verdes y bienestar social.
Queremos que el Caquetá sea reconocido como un laboratorio vivo de soluciones climáticas. Cada líder mundial que recorra nuestras tierras podrá ser testigo de la majestuosidad de santuarios como el Portal del Fraguas. Mi objetivo es que este evento funcione como la plataforma definitiva para catapultar nuestro potencial turístico, posicionando al aviturismo y al senderismo de alta montaña como alternativas reales para la paz y el desarrollo rural.
La realización de este evento internacional en suelo caqueteño es un mensaje de confianza en nuestra capacidad de gestión para atraer recursos técnicos y financieros de gran escala. Es un respaldo a nuestros campesinos y comunidades indígenas, los verdaderos guardianes del territorio, quienes hoy tienen en este Gobierno a un aliado decidido.
El Caquetá está listo. Estamos preparados para guiar la lucha contra el cambio climático desde el territorio, demostrando que, con una visión ambiciosa y una gobernanza seria, que es posible proteger la vida y los bosques mientras construimos un futuro de dignidad, orgullo y prosperidad para todos.