En una época en la que solo las grandes compañías podían acceder a tecnología, decidí fundar IZC Mayorista con un propósito claro: ayudar a los pequeños y medianos empresarios de Colombia a tecnificarse. En ese momento, los costos eran inaccesibles y la tecnología llegaba al país con rezago. Las micro, pequeñas y medianas empresas —que representan la columna vertebral de nuestra economía— estaban quedando por fuera de una transformación que ya comenzaba a cambiar el mundo.

Esa realidad fue el punto de partida para crear una compañía que hiciera posible lo que parecía inalcanzable: llevar tecnología de vanguardia, confiable y asequible a quienes más la necesitaban. Así nació SAT PCS – Sistemas de Alta Tecnología, nuestra marca propia de soluciones tecnológicas diseñadas especialmente para el sector comercial y productivo. Más que vender equipos, nuestra misión ha sido facilitar el progreso de miles de negocios, impulsando su crecimiento a través de la sistematización, la eficiencia y la innovación.

Con los años, IZC Mayorista y SAT PCS han crecido de la mano de esos empresarios. Hemos acompañado su evolución, entendiendo sus desafíos, adaptándonos a sus necesidades y desarrollando soluciones a la medida. Hoy, con presencia en dieciséis países de América Latina, Estados Unidos y operación en Asia, nuestra esencia no ha cambiado: seguimos trabajando para democratizar la tecnología y ponerla al servicio de quienes construyen el país todos los días.

A menudo me preguntan cómo ha sido hacer empresa en un sector como el tecnológico, tradicionalmente dominado por hombres. Y la verdad es que nunca me enfoqué en ese aspecto. No me sentí en desventaja por ser mujer, porque siempre estuve enfocada en mi propósito: hacer bien mi trabajo y ofrecer valor. Lo que me motivó fue ver cómo un comercio pequeño podía modernizarse gracias a nuestras soluciones; cómo una pyme podía crecer, abrir nuevas sedes, contratar más personal, todo porque ahora contaba con herramientas que antes le eran imposibles de adquirir.

Más que hablar de brechas, prefiero hablar de resultados. Y esos resultados los he visto reflejados en historias reales de transformación: negocios familiares que hoy exportan, mujeres emprendedoras que encontraron en la tecnología una aliada, regiones del país donde antes no llegaba este tipo de soporte. Recuerdo, por ejemplo, una pequeña panadería en Boyacá que, tras implementar nuestros sistemas, logró abrir dos nuevos puntos y duplicar su planta de empleados en tres años.

Esa misma motivación me llevó a convertirme en mentora del programa MEGA de la Cámara de Comercio de Bogotá, donde comparto mi experiencia con empresarios que buscan escalar sus negocios. Es una forma de devolver lo aprendido y seguir apostando por el crecimiento de quienes hacen empresa con amor, disciplina, persistencia, esfuerzo, visión y pasión.

Hoy más que nunca creo en el poder de las alianzas, del conocimiento compartido y del liderazgo que transforma. Un liderazgo que no se impone, sino que acompaña; que no compite, sino que construye. Ese ha sido el estilo con el que he liderado IZC Mayorista y SAT PCS, y con el que seguiré trabajando.

La tecnología no es un fin en sí mismo. Es una herramienta poderosa para cerrar brechas, abrir oportunidades y elevar la competitividad de los negocios que sostienen nuestra economía. Y eso solo es posible cuando pensamos en el impacto real que nuestras decisiones empresariales tienen sobre las personas.

A las nuevas generaciones de mujeres —y también de hombres— que sueñan con emprender, mi mensaje es este: empiecen por identificar un propósito que trascienda. Hacer empresa no es solo una meta económica; es una forma de transformar la realidad de muchos. Y cuando ese propósito está claro, no hay género, sector ni contexto que lo detenga.

Hoy, después de más de 30 años, puedo decir que lo más valioso del camino recorrido no han sido los logros individuales, sino haber sido parte del crecimiento de miles de empresas. Porque cuando una pyme se tecnifica, no solo crece un negocio: se transforma una comunidad. Y eso, en esencia, es lo que siempre hemos querido hacer: empoderar a través de la tecnología.

Martha Elena Zambrano Baquero, fundadora y presidenta de IZC Mayorista S.A.S. y SAT PCS – Sistemas de Alta Tecnología.