Hay historias que merecen ser contadas en voz alta, sin protocolos ni eufemismos. Historias de mujeres que crearon negocios en sus casas, que sobrevivieron a crisis económicas, que balancearon vida personal y su participación en juntas directivas o que abrieron mercados donde nadie creía que había futuro.
Esas son las historias que recoge La Vida Sin Filtro, el podcast que conduzco desde el pasado 11 de marzo, y que en cinco episodios ya se está convirtiendo en uno de los espacios más escuchados por su autenticidad sobre el liderazgo femenino empresarial en Colombia.
Desde su primera temporada, el programa está planteando una premisa sencilla pero radical: dejar hablar a las mujeres. Sin guiones ensayados, sin misterios y sin filtro. Lo que propone este podcast es un diálogo de igual a igual entre mujeres que han apostado por grandes proyectos y que tienen mucho que decir sobre construcción de país.
Un micrófono para las que mueven la economía
Según Confecámaras, en Colombia existen más de 717.000 empresas dirigidas por mujeres, que equivale aproximadamente al 42 por ciento del total del universo empresarial del país. Ellas generan empleo, impulsan la innovación y la tecnología, exportan productos y servicios al mundo. Pero este trabajo no suele ser visible. La Vida Sin Filtro llegó para contribuir a llenar ese vacío al contar sus historias.
El podcast reúne a empresarias de todos los sectores como agroindustria, tecnología, moda, salud, gastronomía, finanzas, turismo, música, cine, entre otros; y les pregunta lo que nadie más pregunta: ¿cuándo quisiste ‘tirar la toalla’? ¿Cómo aprendiste a decir que no? ¿Qué error te cambió la perspectiva? ¿Qué significa el dinero para ti? Las respuestas, honestas y a menudo sorprendentes, van construyendo un archivo vivo del liderazgo femenino colombiano que ningún libro de negocios podría reemplazar.
Lo que diferencia a este espacio de otros programas de emprendimiento es precisamente eso: la ausencia de filtro. No hay relato edulcorado del éxito ni glamourización del camino. Hay cicatrices, aprendizajes retadores, momentos de duda y tiempos de gloria. En definitiva, hay humanidad.
Las mujeres empresarias colombianas necesitan más espacios propios, más redes de respaldo y más plataformas que amplifiquen su voz más allá de sus sectores inmediatos.
Colombia tiene mucho que aprender de sus mujeres empresarias. Por suerte, están surgiendo nuevos espacios donde hacerlo.
Eleonora Morales, empresaria de moda. Fundadora de Garage Sale y Luxe by EM