La policía israelí impidió al patriarca latino de Jerusalén entrar a la iglesia del Santo Sepulcro para celebrar la misa del Domingo de Ramos, porque, según indicó la oficina del primer ministro, estaban preocupados “por su seguridad”.
Inédito en siglos, el hecho se produjo el domingo, en el inicio de la Semana Santa para la Iglesia católica, y fue condenado por la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Kaja Kallas, quien denunció una “violación de la libertad religiosa”.
“La libertad de culto en Jerusalén debe estar plenamente garantizada, sin excepciones, para todas las confesiones. El carácter multirreligioso de Jerusalén debe ser protegido”, dijo en una publicación en las redes sociales.
Tras el incidente, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se pronunció en sus redes sociales y emitió una orden directa a las autoridades: acceso inmediato.
“He dado instrucciones a las autoridades pertinentes para que se le concedan al cardenal Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino, acceso pleno e inmediato a la iglesia del Santo Sepulcro en Jerusalén”, dice el mensaje emitido en sus redes sociales.
“En los últimos días, Irán ha atacado repetidamente con misiles balísticos los lugares sagrados de las tres religiones monoteístas en Jerusalén. En uno de los ataques, fragmentos de misil impactaron a pocos metros de la iglesia del Santo Sepulcro”, justificó Netanyahu.
“Para proteger a los fieles, Israel pidió a los miembros de todas las religiones que se abstuvieran temporalmente de rendir culto en los lugares sagrados cristianos, musulmanes y judíos de la Ciudad Vieja de Jerusalén”, continuó el mensaje.
“Hoy, por especial preocupación por su seguridad, se le pidió al cardenal Pizzaballa que se abstuviera de celebrar misa en la iglesia del Santo Sepulcro”, dijo Netanyahu.
Previamente, ya habían reaccionado en el mismo sentido tres países integrantes de la UE: Italia, Francia y España.
El Patriarcado Latino, una diócesis católica con fieles en Israel, territorios palestinos, Jordania y Chipre, informó que la policía impidió al cardenal Pierbattista Pizzaballa y al custodio entrar a la iglesia mencionada cuando se dirigían a celebrar la misa.
“Como resultado, y por primera vez en siglos, se impidió a los dirigentes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro”, añadió el comunicado del Patriarcado Latino.
Según la diócesis, los sacerdotes se desplazaban solos y no en procesión cuando se les bloqueó el paso y tuvieron que dar media vuelta.
“Este incidente constituye un grave precedente y demuestra una falta de consideración hacia la sensibilidad de miles de millones de personas en todo el mundo que, durante esta semana, dirigen su mirada hacia Jerusalén”, destacó el Patriarcado Latino.
Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, condenó la decisión y afirmó que se suma a una “preocupante multiplicación de violaciones del estatuto de los Lugares Santos de Jerusalén”.