El hecho se dio tras la destitución de sus colegas Daniel Lizárraga e Irving Huerta, que con ella formaban un equipo famoso por haber expuesto un presunto conflicto de intereses respecto a propiedades inmobiliarias del presidente Enrique Peña Nieto y su esposa, Angélica Rivera. El escándalo desatado por esta investigación no ha sido atendido propiamente por las autoridades mexicanas, pero sí obligó a la señora Rivera a vender una de sus propiedades. La empresa declaró que había despedido a Lizárraga y Huerta por ingresar sin permiso de la emisora a la iniciativa ‘Mexicoleaks’,  una plataforma en línea que anima a los ciudadanos a enviar anónimamente documentos de interés público. Pero en medio de la incredulidad popular, que atribuye el despido a presiones gubernamentales, los periodistas aseguraron estar dispuestos a luchar por la libertad de expresión en su país.