Las principales jerarquías de defensa de Estados Unidos reconocieron el martes que la rápida toma de poder de los talibanes en Afganistán los tomó “por sorpresa” y expresaron su preocupación acerca de que el régimen islámico siga vinculado a la red yihadista Al Qaeda.

“Ayudamos a construir un estado, pero no pudimos forjar una nación”, dijo el jefe del Pentágono, Lloyd Austin, en una audiencia ante el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado sobre la retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán y la evacuación de civiles.

“El hecho de que el Ejército afgano, que nosotros y nuestros socios entrenamos, simplemente se haya desvanecido, en muchos casos sin un solo disparo, nos tomó a todos por sorpresa”, dijo. “Sería deshonesto afirmar lo contrario”.

El secretario de Defensa dijo también que Estados Unidos proporcionó al Ejército afgano “equipo y aviones y el entrenamiento para usarlos”, pero “no comprendió completamente la profundidad de la corrupción y el pobre liderazgo en sus altos rangos”.

Afganistán bajo el control de los talibanes. Foto: AFP | Foto: AFP

“A lo largo de los años muchas veces lucharon con valentía”, señaló Austin. “Murieron decenas de miles de soldados y policías afganos. Pero al final no pudimos darles la voluntad de ganar. Al menos no a todos ellos”.

De su lado, el general Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto, señaló que Estados Unidos no tuvo una “evaluación completa de la moral y la voluntad del liderazgo” de las fuerzas armadas afganas. “Podemos contar todos los aviones, camiones, vehículos, armas y todo lo demás”, dijo Milley. “Pero no se puede medir el corazón humano con una máquina”.

El alto general estadounidense también dijo que los talibanes “eran y siguen siendo una organización terrorista y que aún no han roto los lazos con Al Qaeda”. “No me hago ilusiones de con quién estamos tratando”, dijo.

“Queda por ver si los talibanes pueden o no consolidar el poder o si el país se fracturará en una nueva guerra civil”, dijo Milley. “Pero debemos continuar protegiendo al pueblo estadounidense de los ataques terroristas que emanan de Afganistán”, dijo. “Una red Al Qaeda o un grupo Estado Islámico reconstituido con aspiraciones de atacar a Estados Unidos es una posibilidad muy real”, advirtió a los senadores.

A principios de septiembre finalmente volvieron a Estados Unidos los soldados que restaban en Afganistán. Foto Reuters / Brendan Mcdermid | Foto: Reuters

Una monarquía temporal

Los talibanes afirmaron el martes que adoptarán temporalmente una constitución monárquica de 1964 que otorgaba a las mujeres el derecho al voto, pero que eliminarán cualquier elemento con el que no estén de acuerdo.

El ministro de Justicia en funciones afirmó en un comunicado que los islamistas quieren adoptar la constitución utilizada durante un efímero periodo de monarquía constitucional en Afganistán, pero solo de manera temporal y con enmiendas. “El Emirato Islámico adoptará la Constitución de la época del antiguo rey Mohammed Zahir Shah durante un periodo temporal”, dijo Mawlavi Abdul Hakim Sharaee.

Hace casi seis décadas, antes de que las superpotencias mundiales intervinieran en el país, Afganistán disfrutó de un breve periodo de monarquía constitucional durante el reinado del rey Mohammed Zahir Shah. El rey ratificó la Constitución un año después de llegar al poder en 1963, dando paso a casi una década de democracia parlamentaria antes de ser derrocado en 1973. La Constitución de 1964 otorgó a las mujeres el derecho al voto por primera vez y favoreció su mayor participación en la política.

Los talibanes, que llegaron al poder en agosto, han prometido ser más inclusivos que durante su brutal gobierno entre 1996 y 2001, cuando las mujeres fueron excluidas de la vida pública, en particular del trabajo y de la educación. Sin embargo cuando presentaron su gobierno provisional a principios de este mes, todos los altos cargos fueron para los partidarios de la línea dura y no se incluyó a ninguna mujer.

Con información de la AFP.