"La nueva reclusa tiene que bañarlas, tener sexo oral con ellas, en fin, dejar que ellas la pongan a hacer lo que quieran", narra la jueza venezolana María Lourdes Afiuni en un libro recién publicado que cuenta el tormento de sus años en prisión. Se refiere a las llamadas "machitos", presas que controlan el penal INOF. En diciembre de 2009 Afiuni decretó la libertad del banquero Eligio Cedeño, que llevaba tres años encarcelado por varios delitos sin que se le resolviera la situación. Según la Ley venezolana, nadie puede estar detenido más de dos años sin sentencia. Al enterarse del fallo, el presidente Hugo Chávez, quien hoy está en Cuba tratándose su misteriosa enfermedad, declaró en cadena nacional: "Habrá que meterle pena máxima a esta jueza". Todavía bajo arresto domiciliario, Afiuni revela el tráfico de drogas, la prostitución y los brutales tratos que se viven en la cárcel en que estuvo recluida antes de ser trasladada a detención domiciliaria.