Desaparecido el Partido Comunista de la Unión Soviética, el Partido Revolucionario Institucional de México (PRI) es la organización política que más tiempo ha permanecido en el poder en el siglo XX. Pero si las cosas siguen como van el presidente Ernesto Zedillo podría ser el último de una serie de militantes priístas que ha gobernado ininterrumpidamente al país azteca desde 1929.La hegemonía del PRI ha sido de tal naturaleza que por su culpa se dice de México que es una democracia restringida o, lo que es lo mismo, un régimen de partido único disfrazado. Durante años el sistema político mexicano se ha regido por unas oscuras reglas no escritas según las cuales, por ejemplo, el presidente elegía al candidato a sucederle por el sistema del 'dedazo' y quien expresaba previamente sus aspiraciones era condenado al olvido sin apelación. Pero la semana pasada cuatro políticos del PRI 'protestaron' (es decir, juraron) sus precandidaturas en un acto solemne. Se cumplía así la decisión anunciada en mayo por el presidente del partido, Antonio González Fernández, pero seguramente tomada por el propio Zedillo. Pero a pesar de que esa medida de emergencia mejoró la imagen del PRI en las encuestas la mayoría de los mexicanos sigue pensando que hasta no ver, no creer. (Ver cuadro). Porque, como dijo el escritor Carlos Monsiváis en entrevista exclusiva con SEMANA, falta todavía mucho para convencerse de la sinceridad del PRI. Lo que sí es evidente es la razón por la cual el partido hegemónico llegó a la conclusión de que era necesario cambiar antes de exponerse a una derrota ignominiosa. Es que el candidato con mejor opción para las elecciones de julio del año entrante no es del PRI sino del conservador Partido Acción Nacional, y se llama Vicente Fox. Para empeorar el panorama del PRI, el PAN está en proceso de aliarse con el centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática, del alcalde de México, Cuauhtémoc Cárdenas. Las cifras indican que si esa coalición anunciada se concretara el PRI estaría por primera vez en franca desventaja de cara a las elecciones presidenciales.La coalición PRD-PAN, a pesar de sus diferencias ideológicas (el tema de la privatización de la petrolera Pemex es un ejemplo) depende solamente de que las partes de pongan de acuerdo sobre la forma de escoger su candidato, que estaría entre Fox y Cárdenas, aunque éste tiene en el seno de su propio partido una fuerte pugna con Porfirio Muñoz Ledo. Pero, como dijo un observador mexicano a SEMANA, "de todas maneras es difícil que Fox no sea el candidato de oposición porque en las encuestas él triunfa en cualquier escenario, mientras Cárdenas no lo logra en ninguna". Por lo pronto, a tiempo que son varios los factores contra las posibilidades de triunfo del PRI (ver recuadro), la semana pasada se inició formalmente la campaña para sus sorpresivas primarias, que tendrán lugar el 7 de noviembre. Y al frente de los cuatro contendores está Francisco Labastida, gobernador de Guanajuato, perteneciente a las corrientes renovadoras y preferido de Zedillo, seguido de cerca por Roberto Madrazo, un hombre del ala tradicional, y por Manuel Bartlett, el menos querido por el presidente, mientras el cuarto en discordia, Humberto Roque Villanueva, no parece tener mayores opciones. Sin embargo el precandidato que tiene mayor crecimiento en las encuestas es Madrazo, lo cual ha enrarecido aún más el ambiente. Madrazo, gobernador de Tabasco en licencia, tiene la ventaja de que lleva varios meses en campaña mientras que Labastida apenas acaba de comenzar la suya. Madrazo ha desarrollado una campaña enormemente agresiva, en la que acusa a Labastida de ser el escogido para un 'dedazo' secreto. Ese tono de campaña tiene de cabeza a las directivas del partido, que ven allí un problema potencial a la hora de enfrentar a la oposición. Entienden que, ahora más que nunca, la unidad del PRI es crucial para enfrentar una oposición que tiene conciencia de que esta es su oportunidad histórica. Y ésta sabe que 70 años en el poder, apoyados en corrupción, fraudes y clientelismo, no son fáciles de contrarrestar. En contra del PRI están...· Las acusaciones del banquero fugitivo Carlos Cabal Peniche, quien dijo que Zedillo era consciente de sus donaciones por 25 millones de dólares en la campaña de 1994.· La extraña visita a México que hizo recientemente el ex presidente Carlos Salinas de Gortari. Aunque dijo que era privada en México se piensa que Salinas vino a tentar un posible regreso o a influenciar el proceso político. Cualquiera de las dos interpretaciones es fatal para la nueva imagen del PRI.· El ex gobernador de Quintana Roo, el priísta Mario Villanueva, está fugitivo acusado de delitos relacionados con el narcotráfico.· Los rumores de que José Liebano Sáenz, secretario privado del presidente, está siendo investigado en Estados Unidos por narcotráfico. · La violencia en el estado de Chiapas por parte del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), cuyo recrudecimiento afectaría negativamente al gobierno tanto como al PRI.Drogas, TV y violenciaEl asesinato del presentador de televisión Francisco 'Paco' Stanley, ocurrido en junio pasado, abrió la caja de Pandora de la influencia del narcotráfico en las altas esferas de la política y la sociedad mexicanas. Stanley tenía trazas de cocaína en su torrente sanguíneo y le fueron encontrados objetos usuales en los adictos de esa droga, lo que sugiere que el artista era un consumidor habitual del narcótico. Pero además pronto surgieron versiones según las cuales Stanley era el proveedor de la droga en la farándula mexicana y había sido testaferro del fallecido capo Amado Carrillo Fuentes ('El señor de los cielos'). A partir de ese hecho han crecido los rumores acerca de los vínculos de numerosos personajes con el narcotráfico.Aunque en primera instancia el asesinato de Stanley afectó más a Cuauhtémoc Cárdenas, alcalde capitalino acusado de ineficaz contra la violencia, la implacable campaña lanzada contra él por la prensa oficialista, que lo acusa de no haber luchado con suficiente firmeza contra el crimen de la ciudad, podría resultar contraproducente.De la revolución al PRIEl Partido Revolucionario Institucional (PRI) reclama ser el portaestandarte de la revolución mexicana y el heredero de figuras como Pancho Villa y Emiliano Zapata. Sin embargo nació en 1929, dos décadas después de la revolución, con el nombre de Partido Revolucionario Nacional, bajo el gobierno de Plutarco Calles. En forma paradójica el partido creció bajo el gobierno del general Lázaro Cárdenas, sucesor de Calles y padre del actual candidato opositor Cuauhtémoc Cárdenas. El general se convirtió en el máximo exponente de la política revolucionaria con el impulso a la reforma agraria, la nacionalización del petróleo y los ferrocarriles y la fundación de la Confederación de Trabajadores. Pero también fue el responsable de la perpetuación de la dictadura del partido al que su hijo quiere derrotar en nombre de los verdaderos principios revolucionarios.Una visión independienteSEMANA: ¿Qué opina de las novedades en la política mexicana, las anunciadas primarias en el PRI y la posible alianza entre el centroizquierdista PRD y el conservador PAN?Carlos Monsiváis: Yo creo que mientras no se vean cosas concretas es imposible hablar de cambios. Aquí hemos visto muchos remedos de cambio. Lo que sí demuestran las campañas de los precandidatos del PRI es el enorme nivel de banalidad al que ha llegado la práctica política de ese partido. Esa es la razón por la cual está mostrando una enorme popularidad Roberto Madrazo, quien pertenece a la más nefasta línea y es uno de los personajes más típicos del viejo PRI, con sus intereses clientelares intactos. Madrazo gasta mucho dinero y contrata publicistas que le acuñan frases tremolantes, como "Dale un madrazo al dedazo". Es una demostración del primitivismo político del PRI.SEMANA: Pero al menos hay una discusión...C.M.: Bueno, depende del tipo de discusión del que se hable. Porque el debate se limita a los ataques personales y no tiene nada que ver con ningún atisbo de controversia programática. Madrazo se ha sentido tan envalentonado que ha decidido romper las reglas inmutables del PRI y atacar al mismísimo presidente Ernesto Zedillo. Y se ha burlado de Labastida, a quien califica de fracaso cuando era secretario de gobernación. Labastida le contesta que ha sido un pésimo gobernador de Tabasco y, bueno, no hacen nada más. SEMANA: ¿Por qué se nota una tendencia a rechazar por primera vez en 70 años al PRI?C.M.: Bueno, es que la gente se cansa, aunque casi nunca recuerda que tiene ese derecho. Después del fraude de Fobaproa, cuando se privatizaron generosamente los bancos estatales a favor de los amigos, después de eso se ha visto un crecimiento del favor por la alternancia. Es una reacción contra la falta de escrúpulos y el descaro con el que se han manejado las finanzas públicas a favor del PRI.SEMANA: ¿Y de dónde sale una alianza como la que se plantea entre el derechista PAN, de Vicente Fox, y Cuauhtémoc Cárdenas, del centroizquierdista PRD? ¿Cómo se concibe ese acercamiento ideológico?C.M.: Primero que todo esa alianza no se ha concretado. Y en segundo lugar no creo que esas diferencias ideológicas influyan negativamente para el acercamiento de esos dos antagonistas tradicionales. Y ello por el demérito de esos partidos, que pusieron en segundo lugar sus banderas ante la necesidad de éxito en otros campos. Porque los izquierdistas del PRD han dejado sus luchas sociales para dedicarse a la manipulación electorera. ¿Y qué puede opinar uno de un partido como el PAN, que utiliza todas sus energías ideológicas para luchar contra la legalización del aborto? SEMANA: ¿Pero hay de todas maneras un avance en el panorama político mexicano? ¿Hay una nueva toma de conciencia?C.M.: Yo todavía no lo sé porque aún falta mucho por ver. No sabemos, por ejemplo, qué tanta intervención presidencial podrá haber. Lo que sí hay es un avance en la capacidad para decir lo que realmente se piensa. Pero para que haya una verdadera toma de conciencia tendría que haber una voluntad de actuar, pero eso no es seguro. Nada es seguro en este país...Carlos Monsiváis· Nacido en 1938· Uno de los más críticos de los escritores y periodistas contemporáneos mexicanos. Es famoso por su capacidad para desglosar el acontecer político y social de su país para dar la justa dimensión a los sucesos.· Ha escrito, entre muchos otros, los siguientes libros: Los rituales del caos, Lo fugitivo permanece y Entrada libre, crónicas de una sociedad que se organiza.