Una de las preguntas de los reporteros fue si consideraba que, a pesar de la pandemia, se podían reanudar las audiencias con ciudadanos, luego de que, durante una parada del viaje, pudo tener contacto directo con personas de Qaraqosh, una localidad iraquí.
“Me gustaría volver a iniciar las audiencias generales lo antes posible. Esperemos que las condiciones sean las adecuadas, en esto sigo las normas de las autoridades. Ellas son las responsables y tienen la gracia de Dios para ayudarnos en esto ”, señaló inicialmente el papa, de acuerdo con The Vatican News.
Posteriormente, se refirió puntualmente al encuentro en Qaraqosh y recordó otra audiencia que se sostuvo con víctimas de la violencia durante su viaje a Colombia en 2017.
El papa señaló que en esta localidad del país asiático lo conmovió un testimonio de una madre que perdió a su hijo en un atentado del denominado Estado Islámico. “Ella dijo una palabra: perdón. Me conmovió. Una madre que dice: Yo perdono, pido perdón por ellos”, dijo el pontífice.
A continuación, Francisco señaló que esto le recordó la experiencia vivida en Villavicencio. “Me acordé de mi viaje a Colombia, de aquel encuentro en Villavicencio donde tantas personas, mujeres sobre tod, madres y esposas, hablaron de su experiencia del asesinato de sus hijos y maridos. Decían: ‘Yo perdono, yo perdono’”.
Además, afirmó que se ha perdido la palabra ‘perdón’. “Hemos perdido esta palabra, sabemos insultar en gran medida, sabemos condenar en gran medida, yo en primer lugar. Pero perdonar... perdonar a nuestros enemigos, esto es puro evangelio”, subrayó, según The Vatican News.
Balance del viaje
El Papa regresó el lunes de su histórico viaje, una visita que si bien le resultó muy agotadora para sus 84 años, tuvo una fuerte trascendencia religiosa por su encuentro con el ayatolá Alí Sistani.
Es “un hombre humilde y sabio”, aseguró acerca del líder religioso de los musulmanes chiítas. Encontrarlo hizo “bien al alma”, confesó durante la rueda de prensa de casi una hora a bordo del avión que lo trajo de regreso a Roma.
El pontífice argentino, que quiso apoyar a los cristianos de Iraq, el 1 % de la población contra el 6 % hace 20 años, no ocultó su emoción al rezar en silencio en las ruinas de una iglesia en Mosul, por los mártires, los perseguidos, los olvidados.
“Cuando me detuve frente a la Iglesia destruida, no tenía palabras”, reconoció el pontífice quien sobrevoló la ciudad en helicóptero y constató “una crueldad tan increíble”.
El pontífice, que realizó su primer viaje al exterior en quince meses a pesar de la pandemia de coronavirus y de las amenazas de atentados, quiso ante todo enviar un mensaje de paz y reconciliación en un país azotado por las guerras y la violencia.
“Creo que fue un mensaje universal, sentí el deber de hacer esta peregrinación de fe y penitencia, y de encontrarme con un grande, un sabio, un hombre de Dios. Esto se veía simplemente escuchándolo”, añadió en referencia al ayatolá Alí Sistani.
“Fue muy respetuoso durante nuestro encuentro y me sentí honrado. Nunca se levanta para saludar a un visitante, pero se levantó para saludarme dos veces”, contó el papa.
Francisco, que firmó hace dos años un importante documento con el gran imán sunita de Al-Azhar, en Egipto, no firmó un documento con el gran ayatolá chií en Irak, representante de la otra gran rama del islam.
Sin embargo, recalcó que se están preparando “otros pasos” para el acercamiento con el islam y citó al ayatolá Sistani para quien “los hombres son o hermanos por religión, o iguales por creación”.
Francisco a su vez es consciente de las críticas que lanzan algunos sectores contra sus aperturas, sobre todo por parte de los ultratradicionalistas.
“Hay algunas críticas de que el Papa no tiene coraje, que es un inconsciente y está haciendo pasos contra la doctrina católica, con un riesgo de herejía. Son riesgos, pero estas decisiones se toman siempre en oración, en diálogo, pidiendo consejo. Esas elecciones no son un capricho”, explicó.
El pontífice reconoció también que el viaje a Iraq fue “mucho más” agotador que otras visitas al extranjero, ya que se le vio cojeando debido a la dolorosa ciática que sufre y que lo ha obligado a cancelar en el pasado varios compromisos.
“Cuando se dé la oportunidad se deberá hacer. Argentina, Uruguay y el Sur de Brasil, ya que hay una similitud cultural”, recalcó.
“Lo quiero decir, para que no se hagan fantasías de patria-fobia”, enfatizó.
Con información de AFP