Al menos dos personas murieron en Haití tras el paso del huracán Irene que también arrancó techos, cables de electricidad y destruyó casas en las Bahamas. Con vientos de casi 200 kilómetros por hora, el primer huracán de la temporada destruyó el 90% de las casas de la remota isla de Acklin, según la Agencia Nacional de Emergencias. Mientras que en Haití, el coletazo de Irene causó fuertes lluvias e inundaciones que, de acuerdo con autoridades de defensa civil de ese país, dejaron además a unas 1.000 personas damnificadas. La Costa Este de Estados Unidos se prepara para la llegada de la tormenta que gana fuerza a medida que avanza. Los pronósticos indican que llegará a Carolina del Norte el sábado y que después subirá hasta Nueva York y Boston.