Malala Yousafzai, la niña paquistaní de 14 años atacada en octubre por talibanes que pretendían detener su batalla a favor de la educación de las mujeres, recibió esta semana en París el premio Simone de Beauvoir 2013. El galardón promueve la solidaridad internacional para reafirmar los derechos y la libertad femenina. Aunque Malala no pudo estar presente porque se encuentra en rehabilitación, Sylvie Le Bon de Beauvoir, hija adoptiva de Simone, le entregó el reconocimiento a su padre, Ziauddin Yousafzai. El gobierno francés aseguró que “la promoción de los derechos de las mujeres y la lucha contra la violencia contra ellas son prioridades de la acción exterior de Francia”. Sin duda, el premio contribuirá positivamente a la recuperación de la pequeña, quien fue dada de alta el viernes de un hospital británico para pasar tiempo con su familia, antes de ser intervenida quirúrgicamente a principios de febrero.