Buckels tenía apenas 16 años cuando se enlistó en 1917. Mintió sobre su edad para poder ingresar al ejército tras ser rechazado por la infantería de marina y la naval. Sirvió como conductor de ambulancias en el Frente Occidental. Durante la Segunda Guerra Mundial estuvo tres años y medio tras las rejas como prisionero de guerra de los japoneses en Filipinas. Con su muerte, quedan ahora sólo dos veteranos de la Primera Guerra Mundial vivos, ambos británicos.