Abarrotadas, así lucieron las calles de sectores céntricos de la ciudad de Lima el pasado fin de semana por cuenta de masivas manifestaciones que se tomaron la ciudad en medio de una movilización que se desarrolló de manera pacífica.
Si bien en los últimos meses, por cuenta del estallido social, la palabra manifestaciones en Perú está asociada a la ola de inconformismo frente a la llegada al poder de Dina Boluarte, y la destitución del entonces presidente Pedro Castillo Terrones, la movilización que se presentó el pasado fin de semana, más precisamente el sábado 25 de marzo, no está relacionada con ello.
Por el contrario, la manifestación del pasado sábado, en la que se dieron cita miles de personas, respondió a la denominada “Marcha por la Vida”, un evento que no se realizaba desde hace 5 años, y que tuvo como centro el abogar por el respeto a la vida de los ‘no nacidos’, a través de un tajante rechazo de sus participantes a las medidas que permiten las prácticas del aborto.
Así, bajo la consigna de ‘Sí a la vida, y no al aborto’, miles de ciudadanos se tomaron céntricas calles de la capital de Perú, partiendo desde el crude de las avenidas Brasil y Bolívar, hasta el distrito Jesús María, para manifestar su rechazo al aborto, explicando además que términos como “interrupción del embarazo”, están, a su juicio, mal utilizados en ese caso, en tanto realmente supone un ‘final’, y no una condición que permita posteriormente ‘retomar’ el proceso de gestación.
En las consignas de los manifestantes, estos también señalaron que su lucha no es solo por la defensa de la vida de los ‘no nacidos’, sino también por el de las madres, recordando que miles de mujeres fallecen en el mundo anualmente por cuenta de esta clase de procedimientos abortivos.
De acuerdo con el registro hecho por los mismos participantes del evento, y difundido a través de las redes sociales, la marcha estuvo enmarcada en la presencia de familias completas, en tanto la movilización comprendió a personas de todas las edades, que se manifestaron el sábado en horas de la tarde.
En medio de la manifestación, según destacan medios locales, también se instalaron puntos con tarimas que amenizaron el andar de los ‘defensores de la vida’, en donde se presentaron agrupaciones musicales y se desarrollaron actos artísticos.
En dichas plataformas también se presentaron manifestaciones por parte de diversos líderes del movimento provida en Perú, quienes elevaron consignas en rechazo del aumento de las posibilidades de terminar tempranamente con embarazos.
En medio de la manifestación también se conocieron declaraciones de líderes religiosos de Perú, entre los que se cuenta el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Lima, monseñor Adriano Tomasi, quien, en declaraciones difundidas por medios locales, aseguró que este tipo de espacios reafirman la existencia de valores de familia al interior de la sociedad peruana.
“Como anciano vengo a defender la vida de nosotros, para que no se hagan leyes que nos excluyan, porque la vida es inconmensurable, la vida es un don de Dios”, señaló el religioso, en medio de declaraciones recogidas por medios de filiación católica en Lima.
En Lima, esta marcha se realiza de manera periódica, desde el año 2002; no obstante, desde 2018 no se presentaba la movilización, aunque sus organizadores han afirmado su deseo de retomar la actividad de forma anual.
En ese mismo sentido, los organizadores también manifestaron que la movilización de este año tuvo como objetivo enviar un mensaje de solidaridad a aquellas personas que resultaron afectadas por los recientes fenómenos naturales; tanto el sismo como las inundaciones, hechos que han dejado al menos 50 muertos.