Sorpresa causó la publicación este miércoles de una foto del saliente presidente de Israel, Reuven Rivlin, usando una peluca negra y una barba falsa para “moverse por Israel de forma anónima”, sin que nadie lo reconociera y se diera cuenta de que él era el jefe de Estado.
La foto fue dada a conocer por el servicio de seguridad Shin Bet y fue recogida por varios medios de comunicación de Israel, aunque no se reveló la fecha en la que fue tomada.
De acuerdo con el diario Haaretz, la publicación de la imagen fue “un gesto de despedida” para Rivlin, quien fue sustituido formalmente este miércoles por Isaac Herzog, exlíder del Partido Laborista y con una larga carrera política.
“Presidente encubierto: foto revela a Rivlin disfrazado paseando por Israel”, señaló en su cuenta de Twitter.
“En un gesto de despedida a Reuven Rivlin, el servicio de seguridad Shin Bet publicó el miércoles una fotografía en la que aparece el presidente saliente disfrazado para “moverse por Israel de forma anónima, sin que nadie lo reconozca y se dé cuenta de que él era el presidente“, señaló el medio.
En la imagen, Rivlin aparece con una bufanda rodeado de agentes de la Unidad de Operaciones Shin Bet, que informó en un comunicado que el mandatario disfrutó por varias horas del anonimato completo junto a los oficiales capacitados en trabajo encubierto.
Rivlin prefirió mudarse de la residencia oficial el último día de su mandato, informó Haaretz al señalar que el ahora expresidente pasó varios días “despidiéndose de los servicios de seguridad y otras agencias estatales”.
El saliente mandatario terminó su periodo presidencial tras siete años en el poder. El papel de la presidencia en Israel es de tipo ceremonial, ya que las decisiones ejecutivas radican en el Gobierno y el Primer Ministro.
Sin embargo, el presidente tiene funciones como designar al candidato de crear Ejecutivo, un proceso que Rivlin gestionó varias veces los últimos años debido al largo estancamiento político.
Issac Herzog, investido presidente de Israel
La foto se conoce precisamente el día en el que Isaac Herzog, exlíder del Partido Laborista, fue investido este miércoles como presidente del Estado de Israel, convirtiéndose así en la décimo primera persona en ocupar este cargo, cuyo papel es, sobre todo, simbólico.
Con su mano izquierda sobre la Torá, juró ante los diputados de la Knéset (Parlamento) “cumplir fielmente su cargo de presidente”.
“Hoy me presento ante ustedes honrado y encantado”, señaló Herzog, de 60 años, y añadió que quiere ser “el presidente de todos”.
“Mi misión, sobre todo, es obrar todo lo posible para recuperar la esperanza”.
Herzog había sido electo por los diputados a comienzos de junio, en medio de la crisis política, cuando los opositores a Benjamin Netanyahu, el primer ministro más duradero en la historia de Israel, realizaban negociaciones para sacarlo del poder. Finalmente, formaron un gobierno heterogéneo con el líder de derecha radical Naftali Bennett al frente.
En Israel, como en otras partes, el poder ejecutivo lo ejerce el Primer Ministro, en tanto que el cargo de presidente es apolítico y, en gran parte, honorario. No obstante, cuenta con la facultad de conceder indultos.
Herzog reemplaza como jefe de Estado a Reuven Rivlin, de 74 años, figura de la derecha israelí, quien había sido elegido en 2017 por un periodo no renovable de siete años.
Apodado “Buji”, Isaac Herzog fue electo el 2 de junio con 87 votos de los diputados contra 26 de su adversaria, Miriam Peretz, una educadora sin experiencia política, pero figura popular en la sociedad israelí.
Herzog ingresó por primera vez a la Knéset en 2003 y la década siguiente la pasó al frente de ministerios, antes de asumir el liderazgo de un partido laborista en crisis, en noviembre de 2013.
Con información AFP