Un multitudinario concierto previsto para el sábado en Central Park pretende marcar la “vuelta a casa” de la ciudad de Nueva York tras la pandemia, pese a un auge de contagios de covid-19 y que un huracán se aproxima a la costa este de Estados Unidos.
El evento espera acoger a unas 60.000 personas y prevé las actuaciones de estrellas como Bruce Springsteen, Patti Smith y Paul Simon.
Todos los asistentes mayores de 12 años deberán presentar una prueba de vacunación, excepto los que no puedan vacunarse por motivos de salud. El uso de mascarillas no será obligatorio en el evento al aire libre, excepto para los niños no inmunizados.
En declaraciones a la radio local el viernes, el alcalde de la metrópoli, Bill de Blasio, dijo que el evento busca “decirle a la gente que Nueva York ha vuelto, decírselo al mundo entero”.
Sin embargo, un huracán y un fuerte aumento de los casos de covid-19, debido a la altamente contagiosa variante delta del virus, amenazan la celebración.
La pandemia golpeó con fuerza a Nueva York a principios de 2020 y ha dejado más de 33.000 muertos en la ciudad. Y aunque alrededor del 68 % de los neoyorquinos adultos están totalmente vacunados, los casos se han disparado recientemente a más de 1.850 al día, un aumento del 19 % en dos semanas.
Mientras tanto, los meteorólogos prevén que el huracán Henri toque tierra en la costa este de Estados Unidos el domingo, provocando condiciones de tormenta tropical a partir del sábado por la noche en la ciudad.
Pese a ello, de Blasio se mostró optimista: “Nos sentimos bien respecto al clima para el concierto del sábado (...) podremos llevarlo a cabo”.
El evento está previsto con una duración de cinco horas y con retransmisión en directo por televisión. Salvo las plazas VIP, las entradas son gratuitas para el concierto del sábado, en el que actuarán Santana, Jennifer Hudson, LL Cool J y Barry Manilow. Esta semana, la ciudad ya acogió una serie de conciertos de hip hop.
Hospitalizaciones alcanzan sus niveles más altos
Estados Unidos prende las alarmas por el aumento en el número de hospitalizaciones que se han presentado en los últimos días en ese país, especialmente de grupos como niños y personas menores de 50 años, según una advertencia de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con datos de esa entidad, el mayor aumento se produjo en hospitalizaciones de adultos entre los 30 y los 38 años, y los menores de 18, cuyo número de registros en hospitales aumentó un 30 % con respecto al pico anterior, producido en enero.
Según los CDC, si bien las tasas siguen estando por debajo del máximo de hospitalizaciones generales de enero, con el ritmo actual es posible que se den unos 11.000 nuevos ingresos en esta última semana, lo que haría que se supere el récord dentro de un mes.
La variante delta también ha ocupado al atención de las autoridades de salud estadounidenses que han pedido a los residentes que se vacunen y, de hecho, se ha pensado en generar la obligatoriedad de la inoculación, especialmente en los colegios, con el ánimo de generar conciencia sobre la necesidad de reducir los contagios.
Con información de la AFP.