A sólo 16 días de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, el candidato demócrata Barack Obama recibió ayer uno de los apoyos más codiciados del país: el del general Colin Powell. El pronunciamiento de Powell, cuyo prestigio se mantiene a flote pese a que mintió en su momento al asegurar en la ONU que Irak tenía armas de destrucción masiva, se produjo en una entrevista que le dio a ‘Meet the Press’ de la NBC, el programa político de más impacto en la televisión y constituye todo un hecho de campaña. No es sólo porque el general ha sido secretario de Estado y comandante de los ejércitos que en los años 90 desalojaron de Kuwait a las tropas invasoras de Saddam Huseein, sino porque se trata de un dirigente del partido contrario a Obama, el republicano, que tiene como candidato a las elecciones del 4 de noviembre a John McCain. “Estamos ante dos individuos, cualquiera de los cuales podría ser buen presidente”, dijo Powell cuando el periodista Tom Brokaw le preguntó sobre sus preferencias de cara a los comicios. Y añadió para no dejar dudas: “Pero, ¿cuál es el presidente que necesitamos ahora? ¿Cuál es el que sirve las necesidades del país para el periodo que viene? Y es ahí cuando llego a la conclusión de que, por su habilidad para inspirar a la gente, por la naturaleza incluyente de su campaña, porque está recorriendo Estados Unidos, por ser quien es y por sus habilidades retóricas, por su estilo y su sustancia, (Obama) ha alcanzado el nivel para ser un presidente exitoso, un presidente excepcional. Creo que será una figura para grandes transformaciones. Se trata de una nueva generación que llega al escenario mundial y americano. Por esas razones votaré por el senador Barack Obama”. En la entrevista, el general afroamericano de 71 años justificó extensamente y en un tono muy calmado su determinación. Primero, se centró en la forma como McCain ha afrontado la debacle financiera de Wall Street. “He seguido especialmente las últimas seis o siete semanas de la campaña, en la que ambos candidatos han estado sujetos a un examen final con respecto a la crisis económica, y en el caso del señor McCain, me parece que se ha mostrado algo inseguro sobre el tema económico y que casi a diario ha cambiado de aproximación. Y eso me preocupa porque da la sensación de que no capta del todo los problemas que sufrimos”. Y prosiguió con respecto a los compañeros de fórmula de ambos candidatos: “También me inquieta la selección que hizo de la gobernadora (de Alaska, Sarah) Palin. Es una mujer muy distinguida y merece admiración, pero al mismo tiempo, ahora que hemos tenido oportunidad de verla por seis o siete semanas, no creo que esté preparada para ser presidenta, que es el único trabajo del vicepresidente. Y eso me genera preguntas sobre la capacidad de tomar decisiones del señor McCain. En cuanto al lado del señor Obama, ha desplegado consistencia, curiosidad intelectual profundidad de conocimiento y una buena aproximación a los problemas, y escogió a un candidato a la vicepresidencia que, creo, está listo para ser presidente desde el primer día”. Powell se refería al senador Joe Biden. Otro aspecto que Colin Powell le reprochó al partido republicano y a la campaña de McCain tiene que ver con el modo como han intentado vincular a Obama con William Ayers. Este hombre es un profesor universitario de Illinois que en los años 70 fundó un grupo radical que puso petardos en Washington en protesta por la guerra de Vietnam y que hace pocos años compartió una junta directiva con el candidato demócrata en Chicago. “Francamente, me han decepcionado algunas aproximaciones que han tenido recientemente el senador McCain y algunos anuncios de su campaña sobre problemas que no son neurálgicos para el pueblo de Estados Unidos”, señaló. “Esta situación de Bill Ayers ha sido por semanas un punto central. Pero el señor McCain ha dicho que es un terrorista palidecido. ¿Por qué, entonces, se empeña en hablar de él? ¿Por qué se empeña en afirmar que, a pesar de la muy, muy limitada relación que ha tenido con el señor Obama, el senador está manchado? Yo creo que eso es inapropiado”. En ‘Meet the Press’, Powell también se quejó de la insistencia de ciertos sectores del partido republicano en afirmar que Obama profesa el islamismo. “Me molesta que algunos integrantes del partido digan que el señor Obama es musulmán. Bueno, pues no es verdad. Es cristiano. Siempre lo ha sido. Pero, además, ¿y si lo fuera? ¿Hay algo malo con ser islamista en este país? La respuesta es no, ése no es Estados Unidos. ¿Hay algo malo con que un niño musulmán en este país quiera ser presidente”. Esta no es la forma de hacer las cosas en Estados Unidos musulmán”, dijo Powell para luego advertir que lo impresionó mucho la foto que vio hace poco en una revista en la que se veía una madre orando en el cementerio de Arlington, cerca de Washington, ante la tumba de su hijo, un soldado muerto en Irak a los 20 años. “Se veía que el joven era musulmán, se llamaba Karim Rashad Sultan Khan y dio la vida por su país”, agregó. Powell dijo asimismo que no respalda a Obama por el hecho de ser negro como él y manifestó que de todas formas sería histórico que un afroamericano gobernara a Estados Unidos. “Electrizaría al país y al mundo”, subrayó. Para los analistas, las declaraciones del ex secretario de Estado es un revés para la campaña de McCain y puede atraer votos independientes a la de Obama que, según se anunció el domingo, recaudó 150 millones de dólares en septiembre, con lo cual duplicó la cifra de agosto y batió todas las marcas conocidas. ¿Y las encuestas? El promedio de la página RealClearPolitics.com le da hoy un 4,8% de ventaja al candidato demócrata. Pero faltan 15 días y cualquier cosa puede pasar. Vea la entrevista de Powell en NBC