La controversia de Matrix revoluciones no hace más que complicarse. Y el nuevo tópico de discusión es político. En Moscú, un extraño grupo de supuestos militantes del Partido Comunista decidió salir a celebrar el aniversario de la revolución bolchevique durante el estreno de la película. Los eufóricos jóvenes invadieron la sala Pushkinskiy, el principal teatro de la ciudad, vestidos con camisetas rojas, cascos del ejército rojo y gafas oscuras, mientras gritaban frases como "¡somos neocomunistas!", y "¡destruyamos la matriz!". Y el fanatismo no para ahí. Según Oleg Bondarenko, líder juvenil del partido, "no hay diferencia entre Neo (protagonista de la cinta, en la foto) y Lenin como revolucionarios".