Con arquitectura bávara, desayunos festivos y un Santa que canta en vivo, este hotel en Tennessee, se ha convertido en un destino irresistible para quienes desean vivir diciembre sin esperar a que llegue el calendario.


¿Por qué conocer el Inn at Christmas Place?

Entrar al Inn at Christmas Place, en Pigeon Forge, Tennessee, es cruzar una frontera invisible entre la rutina y un mundo donde la Navidad nunca se apaga.

A primera vista, el exterior parece una posada bávara salida de un cuento invernal, con techos inclinados, balcones de madera y guirnaldas que no distinguen entre primavera o verano.

Pero el verdadero asombro comienza al atravesar la puerta principal, donde un aroma a canela y pino fresco envuelve al visitante antes de que la vista se sature con luces cálidas, árboles decorados y coronas que cuelgan como si fuera 24 de diciembre, sin importar el día del año.

El hotel, descrito por The Sun como un lugar que “vive la Navidad los 365 días del año”, ofrece una experiencia envolvente que lo ha convertido en un punto de peregrinación para amantes de las películas de Hallmark.

Allí, los árboles iluminados no se guardan en un depósito, sino que permanecen erigidos en cada habitación, desde las mini-suites hasta la ya célebre Santa Suite, equipada con chimenea, jacuzzi y detalles rojos y dorados que invitan a creer que Santa podría entrar en cualquier momento.

En los pasillos, la música navideña no suena como una repetición cansada, sino que es parte del ambiente.

Y una vez iniciado el día, la experiencia continúa con un desayuno caliente incluido que se ha convertido en otro de los atractivos del hotel.

Huevos, panes, waffles y bebidas calientes circulan entre familias, parejas y solitarios que coinciden en un mismo objetivo: vivir el espíritu navideño sin necesidad de un calendario.

El personaje icónico del hotel

Uno de los personajes más llamativos del lugar es el Singing Santa, un Santa Claus que no solo posa para fotos, sino que interpreta villancicos y canciones tradicionales, acompañado de guitarra.

Según The Sun, sus presentaciones se han vuelto parte de la identidad del hotel, al punto de que algunos visitantes reservan su estadía únicamente para coincidir con sus apariciones.

Otras atracciones que cautivan a los visitantes

En la zona de piscinas, el espíritu festivo también domina la escena. La Winter Wonder Lagoon, una piscina exterior estacional con toboganes decorados como trineos y cascadas similares a bastones de caramelo, hace que incluso un chapuzón en julio parezca un momento digno de un especial navideño.

A un costado se encuentra el Lazy Reindeer River, donde decenas de huéspedes flotan lentamente mientras luces decorativas se reflejan en el agua.

Para quienes prefieren actividades bajo techo, el hotel ofrece piscina climatizada, jacuzzi, gimnasio y espacios diseñados para encuentros familiares o de pareja, en medio de un ambiente íntimo y luces suaves.

Toda esta experiencia se complementa con los pequeños detalles navideños.

Galletas recién horneadas por la tarde, cafés especiados con aroma a vainilla y canela, y personal vestido con colores navideños que guía a los visitantes como si fuesen parte de un elfo-equipo profesional, hace que la experiencia de disfrutar de este hotel, sea inolvidable.