Hace una semana el propio Instituto Nacional Penitenciario confirmó la fuga de dos personas que se encontraban detenidas en la cárcel de máxima seguridad de La Picota en el sur de Bogotá, lo que no explicaron fue la forma en que se fugaron de un centro carcelario que está entre los más custodiados del país. SEMANA conoció algunos detalles.
Los fugados fueron identificados como Miguel Ángel Sánchez y Daniel Alberto Mateus Oliveros, uno detenido por porte ilegal de armas y el otro por homicidio. El pasado jueves el personal de guardia de la cárcel La Picota adelantó el conteo de rutina por cada una de las celdas y los detenidos no aparecieron.
De inmediato se inició un operativo que ocho días después no arrojó resultados en el sentido de ubicarlos, pero las hipótesis ya están circulando por la Fiscalía, la encargada de adelantar las investigaciones penales del caso y del Inpec, en el escenario disciplinario, la responsabilidad interna que tienen los guardianes bajo cuya custodia estaban los detenidos de ese patio.
“El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario informa que en la mañana de hoy y luego de realizar los respectivos controles, se evidenció que los privados de la libertad Miguel Ángel Sánchez y Daniel Alberto Mateus Oliveros no se encontraban en sus respectivas celdas, en el Complejo Carcelario y Penitenciario con Alta, Media y Mínima Seguridad de Bogotá “La Picota”, dijo el Inpec.
La principal hipótesis en poder de los investigadores convierte a los dos detenidos en expertos trepamuros, en hombres araña carcelarios que en un descuido lograron escalar muros de más de cuatro metros, evitar la vigilancia del personal de seguridad, las cercas en la cima de esos muros y saltar a la calle, gracias a un soga.
Fuentes cercanas al proceso explicaron que esa hipótesis, de una fuga digna de caricatura, es la más firme hasta el momento, de ahí arrancan con otros elementos de prueba, no sólo conocer con certeza cómo se fugaron, sino las responsabilidades que estarían en cabeza de los funcionarios del Inpec que tenían bajo su custodia a los ahora fugados.
“Una vez realizados los protocolos para este tipo de situaciones, se logró verificar que los Privados de la Libertad no estaban en las celdas y de inmediato se procedió a informar a la Policía Nacional, Fiscalía General de Nación, Policía Judicial del Inpec para el desarrollo de un plan candado que permita dar con el paradero de los prófugos”, explicó el Inpec una vez conocieron los hechos.
La Fiscalía adelanta diligencias de declaración con el personal de guardia que se encontraba en el momento y horas antes de la fuga, principalmente los que estaban en el patio donde se encontraban los prófugos. También se espera obtener alguna información de parte de los otros internos que compartían celda para determinar de qué manera lograron evadir la vigilancia del personal del Inpec.
Con esta nueva versión de lo que pudo ocurrir en la madrugada de ese jueves, los investigadores esperan revelar en detalle responsabilidades, esto mientras la Policía avanza en la ubicación y recaptura de los fugados.