El presidente del Consejo de Estado, Gustavo Gómez Aranguren, aseguró que no hay ningún tipo de presión para que se resuelva, en un sentido o en otro, la pérdida de investidura contra la fiscal general de la nación, Viviane Morales. El magistrado dijo que el alto tribunal está preocupado por definir este caso lo antes posible, ya que está en juego un importante cargo. “No se ha presentado ningún tipo de presiones, no es usual, eso no es costumbre, los jueces tenemos por principio respetar los fueros de competencia de los otros jueces", resaltó. Además dijo que “se evaluará la legalidad del acto (demanda), los elementos que integran esa legalidad y a partir de ahí se tomará la decisión que corresponda". Por la importancia de la demanda, la semana pasada el Consejo de Estado determinó que sería la sala plena del alto tribunal la que debería estudiar el caso, es decir, 27 magistrados y no los tres que componen la sala quinta, encargada de los temas electorales. El presidente de esta corte afirmó además que está previsto que la decisión se resuelva cuanto antes. Una de las razones es que aparentemente ya se habrían conseguido los votos para el fallo. Como se sabe, Ferleny Espinosa, un estudiante de derecho, demandó la elección de la fiscal al considerar que la elección no cumplía con los requisitos de ley. Entre ellos, que no se cumplió con el número de votos requeridos por parte de la Corte Suprema y la falta de la firma del ministro del interior, Germán Vargas Lleras.Morales fue elegida de una terna compuesta por el exprocurador Carlos Gustavo Arrieta y el actual ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra.