Según sus propios protagonistas, la artesanía es arte y expone lo que culturalmente vive en los pueblos. El hecho de que lo que se produce sea único, no tenga par y sea hecho a partir del ingenio – y muchas veces de la capacidad autodidacta - de los cundinamarqueses, hace que su trabajo sea digno de admirar y enaltecer.Historias como esta redundan en la región. Un territorio que es hoy protagonista de una gran fiesta cultural que rescata su pasado, proyecta su futuro y celebra su presente.

Todo en unoElla es María Cristina López, hace troquelados en madera y madeflex con una perfección inimaginable. Vive de la artesanía hace 13 años e intenta con sus productos recuperar los antepasados, por eso exalta el arte rupestre que bien se exhibe en el departamento con sitios icónicos como el Parque arqueológico de Facatativá.También puede leer: Cundinamarca, a vuelo de cóndorElla trabaja con su familia. En total son siete personas dedicadas a la artesanía rupestre con resinas, ensambles, pinturas, pirograbado y mix media, que es la combinación de varias técnicas. Los cuadros de López le dan vida a los símbolos de Cundinamarca: los abrigos rupestres, el colibrí, la vía férrea, los cultivos de flores, los deportes extremos como el Canopy y las Piedras del Tunjo con sus pictogramas.Ella y su equipo de artesanos han sido capaces de reunir en un solo trabajo las rutas turísticas de este generoso territorio.

El festival, que es una iniciativa de SEMANA, la Gobernación de Cundinamarca, con su marca regional ‘Cundinamarca, El Dorado, la leyenda vive’, y Cine Colombia, dejó ver lo mágico que este municipio anclado en el corazón de la historia de Colombia.Serán tres meses de recorrido y un inventario de aventuras.Redes sociales:Hashtag: #AVueloDeCóndorFacebook: https://www.facebook.com/FestAVuelo/ Instagram: https://www.instagram.com/festavuelo/