Hasta hace muy poco, quien entraba a una remota vereda de la Caucana, en Tarazá, Antioquia, podía pensar que estaba en África. Jirafas, jaguares, leopardos y aves exóticas andaban sueltos por ahí, como si se tratara de un safari. El pequeño grupo de fieras era un capricho del ex jefe paramilitar Ramiro 'Cuco' Vanoy, extraditado a Estados Unidos, que quería copiar las extravagancias de Pablo Escobar y su Hacienda Nápoles, en Puerto Triunfo, donde funcionaba un verdadero zoológico. Y tal como ocurrió con las tortugas gigantes, las cebras, los búfalos, los hipopótamos y los flamencos del jefe del cartel de Medellín, que murieron de hambre cuando él fue abatido, hoy algunos animales de la Caucana han desaparecido, han muerto o han terminado encerrados en zoológicos convencionales.Las autoridades empiezan a sentir, literalmente, pasos de animal grande, porque el fenómeno se extiende a varias regiones. Hace sólo una semana la Policía ambiental de Cali decomisó dos avestruces africanas que eran trasladadas en forma ilegal desde Pereira hasta Jamundí. Se cree que estas aves, al igual que un puma que merodeaba por el Club Campestre de Cali, pertenecen a narcotraficantes del Valle, a quienes parecen fascinarles las fieras. Hace tres años el intendente de la Policía Eliécer Zorrilla casi se desmaya cuando en una lujosa casa del barrio Ciudad Jardín se encontró de frente con un melenudo león y tres vistosas guacamayas. En ese mismo barrio, la Corporación Ambiental del Valle (CVC) atendió la denuncia sobre una babilla que había sido arrojada a un lago del vecindario. Después se supo que el temerario reptil había salido de una de las mansiones de los Rodríguez Orejuela. Como si fuera poco, en una finca cerca del lago Calima, se encontraron en cautiverio dos jaguares y un puma, "al parecer el dueño tuvo que huir y los abandonó", explicó el funcionario de la CVC.La fascinación por los animales salvajes suele ser para estos capos una manera de exhibir su poder y de acceder a lo que nadie más podría obtener. Los felinos se llevan el primer puesto de simpatía con los narcos. En octubre pasado el narcotraficante colombiano Harold Mauricio Poveda, alias el 'Conejo', fue capturado en México, y en su mansión habitaban, junto a él, dos leones africanos, un tigre siberiano y dos panteras. Más grave aún resulta el caso de los animales que han terminado sueltos y rondan los pueblos, como un tigre que tiene en ascuas a los habitantes del Norte del Valle, y que se cree pertenecía a uno de los lugartenientes de 'Rasguño'. El que ya dejó de ser un riesgo es el león del ex jefe paramilitar Carlos Mario Jiménez, alias 'Macaco', incautado hace dos meses por la Policía en una finca de Cáceres, Antioquia. Lo encontraron flaco, enfermo y desganado en un pequeña celda con rejas oxidadas. Ni siquiera reaccionó cuando le abrieron su cárcel. Su melena recuerda a 'Rumbero', un león que hizo historia en Armenia, pues un grupo de sicarios de esa ciudad lo metían en su camioneta de vidrios polarizados y se lo llevaban a rumbear, lo emborrachaban a punta de whisky y aguardiente. Hoy 'Rumbero' está en Villa Lorena, un albergue en Cali para animales viejos.El león de 'Macaco' tuvo mejor suerte. El único león que había en el zoológico Santa Fe de Medellín murió de cáncer el año pasado. Quedaba un cupo disponible para el rey de la selva, pues sólo hay un presupuesto de tres millones mensuales para alimentarlo. Hoy está en una celda más amplia y limpia, rodeado de otros animales que lo miran con recelo cada vez que se devora sus ocho kilos de carne diarios. Como en los viejos tiempos, cuando estaba en las garras de 'Macaco'.