La reciente jornada de eliminatorias a Catar, en donde Colombia no tuvo un buen desempeño y terminó empatando los tres juegos disputados, también dejó en evidencia que hay una situación especial con la aerolínea que movilizó al seleccionado de Brasil entre Colombia y Venezuela.
Se trata de la aerolínea Gran Colombia de Aviación S. A. S. Según le confirmaron a SEMANA fuentes de la Aeronáutica Civil, en este momento hay una vigilancia especial sobre dicha empresa por temas de parafiscales y posibles inconvenientes que tendría para el pago de salarios de sus empleados,
Sin embargo, desde la Aeronáutica aclararon que la aerolínea en materia operativa se encuentra sin problemas y puede realizar vuelos en los trayectos para los cuales está autorizada. La compañía cuenta con más de 100 empleados y, al parecer, estaría presentando dificultades financieras que le estarían impidiendo cumplir con todas las obligaciones en materia de nómina.
La noticia se conoció luego de finalizar la reciente fecha de la jornada de eliminatorias. Otros ítems que está revisando la Aerocivil, es el capital de la compañía, pues al parecer tendría un inversionista venezolano, del cual no se conocen mayores detalles. Por el momento lo que ha trascendido por parte de las autoridades aeronáuticas colombianas es que se seguirá con el monitoreo a dicha compañía hasta que pueda normalizar su situación financiera.
En el aire quedaron varios interrogantes como: ¿quiénes estuvieron detrás de la contratación de esta modesta aerolínea para trasportar a la más poderosa selección del fútbol suramericano?, ¿cómo se hicieron los contactos?, quienes la contrataron ¿sabían que estaba bajo la mirada de las autoridades aeronáuticas de Colombia?, entre otros.