SEMANA: ¿El anuncio del trabajo conjunto de La U, Cambio Radical y el Partido Liberal es una alianza partidista o una alianza parlamentaria? Luis Fernando Velasco: Es una alianza parlamentaria para intentar conectar el Congreso con los ciudadanos. Y las alianzas parlamentarias son en plata blanca alianzas legislativas. Por eso, se discutirán temas de cercanía a la opinión como la reforma a la justicia o el derecho a la salud. Ahora, juntos somos una fuerza política importante. Una mayoría. SEMANA: ¿Estuvieron las directivas de esos partidos al tanto de esa alianza? L.F.V.: Los directores de los partidos conocen estas iniciativas, pero insisto, es una decisión de un grupo de congresistas que buscan llevar unos proyectos y conseguirles el suficiente respaldo para sacarlos adelante. Estos proyectos tienen en común su inspiración ideológica de corte liberal y tocan temas sensibles a la gente. Puede leer: ¿Un nuevo bloque de centro? SEMANA: ¿Alrededor de qué temas será? L.F.V.: Tres temas centrales: alimentación, cercanía del ciudadano con la justicia y descongestión judicial y mecanismo administrativo y disciplinario para lograr que el ciudadano de verdad sea atendido en el sistema de salud cuando lo requiera. SEMANA: ¿Puede decirse que es una alianza de centro? L.F.V.: Yo no me quisiera enmarcar en un centro sin sabor, yo preferiría enmarcarme en una concepción política socialdemócrata que entienda que la sociedad precisa de cambios y de hablar de nuevos derechos colectivos aplazados, en especial en lo económico. SEMANA: ¿Hay expectativas de que esta alianza apunte a una reunificación liberal? L.F.V.: El país indefectiblemente se dirige hacia dos polos ideológicos que seguirán disputando el poder, por ello más que hablar de reunificación liberal sería prudente hablar de tender puentes con quienes se pueda coincidir en la defensa de algunas ideas. Le recomendamos: En solo un día Vargas le ganó dos pulsos a los Char SEMANA: De cara a las elecciones locales y regionales, ¿esta alianza tripartita tiene algún efecto? L.F.V.: Las regiones tienen su propia dinámica y es muy difícil intentar direccionar las cosas de los municipios y de los departamentos desde el centro. Sin embargo, hay que ver cómo evoluciona esta fuerza legislativa que, como ya lo dije, en el fondo también puede definirse como una fuerza política. Temas como el rechazo a las objeciones nos han unido, lo cual es reflejo de un talante común liberal y propaz. SEMANA: ¿La considera una ‘aplanadora‘? L.F.V.: Más que aplanadora, nos gustaría construir un espacio de diálogo parlamentario permanente en torno a iniciativas que le lleguen a la gente. No somos tan arrogantes como para creer que solo nuestras propuestas son buenas y por ello estamos abiertos a escuchar otros líderes del Congreso, de Gobierno u oposición que tengan iniciativas interesantes.