Las selvas espesas del Guaviare y el Caquetá parecen haber consumido por completo el paradero de cuatro niños. Sin embargo, los esfuerzos por encontrarlos no se han detenido. Por el contrario, tanto la fuerza pública de Colombia, como otras organizaciones, hacen lo que esté al alcance para encontrarlos y llevarlos de regreso con sus familias.
Recientemente se compartieron algunos avances de los operativos de búsqueda que se adelantan en el territorio poco explorado del sur del país. Desde el Puesto de Mando Unificado se conoció que ya son más de 200 hombres y mujeres, entre miembros de las comunidades indígenas y de las Fuerzas Militares, los que protagonizan las acciones de rescate.
Helicópteros y otros recursos tecnológicos han sido puestos a total disposición de los equipos mencionados anteriormente. Asimismo, el espacio aéreo está siendo cubierto también por la Fuerza Aérea Colombiana y Aviación del Ejército Nacional, los cuales realizan perifoneos en el área y ayudan con la distribución de kits de supervivencia.
Además de este trabajo mancomunado en andamiento, ahora se anunció la adición de la ONU en los esfuerzos. El organismo internacional ha colocado al servicio de la operación un helicóptero más, lo que aumentará el rango de cobertura del personal y podrá acelerar los procesos.
Asimismo, el Gobierno destacó la participación de los pueblos indígenas de Colombia, que apoyan la búsqueda. También hace presencia personal de las Fuerzas Militares, el Ministerio del Interior, la Aeronáutica Civil, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Unidad de Restitución de Tierras, la Unidad de Víctimas, Parques Nacionales Naturales de Colombia y Policía Nacional, entre otras.
Finalmente, para poder contar con el apoyo de la comunidad, el Estado decidió habilitar la línea telefónica 107, a fin de que las personas puedan brindar toda la información adicional que puedan tener al respecto y que pueda ser de beneficio para la búsqueda.
Desde el corazón de la familia
De esta forma, mientras cientos de funcionarios públicos, comunidades vecinas y líderes indígenas se unen para hallar a los niños, la familia vive su propia agonía a más de 20 días de la desaparición, producto del accidente de la avioneta en que se movilizaban.
Manuel Ranoque, el papá de los cuatro niños perdidos en la selva entre Guaviare y Caquetá desde hace casi un mes, no pierde la esperanza de tenerlos de vuelta en casa. Junto a las Fuerzas Militares y grupos indígenas, trabaja en encontrarlos con vida.
Ranoque expresó la zozobra tras la pérdida de sus hijos, luego de que una avioneta en la que viajaban para alejarse de la violencia se siniestrada en la espesa selva. Pese a la zozobra y la incertidumbre sobre los menores, se muestra confiado en que las labores de búsqueda den sus resultados.
“Primero que todo, agradecerles a todas las Fuerzas Militares y a todos los grupos indígenas que se unen a esta minga (…). Anímicamente, puedo decirle que no estoy bien porque esto es un golpe duro, pero sí tengo mucha fe en que posiblemente estaré con mis hijos, con mi familia, que es lo más importante”, comentó Ranoque en conversación con el equipo de prensa de las Fuerzas Militares de Colombia.
En cuanto a la búsqueda, comentó que se ha tornado difícil debido a la condición climática y reconoció que han caminado todo el monte sin cumplir su objetivo. Pero no dejará de persistir.
“Totalmente, es difícil. Aquí en donde estamos no ha sido nada fácil, ustedes mismos se dieron cuenta cómo está el clima, esto está lluvioso, no ha sido posible, nosotros hemos esculcado todo este monte”, dijo.
También se manifestó un oficial de las Fuerzas Armadas, aunque para proteger la identidad no dio la cara ni el nombre, como se aprecia en el siguiente video. Según él, también es papá, por lo que comprende la angustia que debe estar sintiendo Ranoque.
“Son días siempre difíciles, pero usted sabe que de todas maneras el entrenamiento lo hace a uno más fuerte cada día. La verdad, uno en estos momentos piensa en sus hijos y no me quiero ni imaginar qué se le puede pasar por la cabeza a ese señor padre. Mi comando está con toda la esperanza y la actitud de encontrar a esos niños. Esa es la misión, en realidad. Con la ayuda de Dios y de toda Colombia, sé que a nuestros niños los vamos a encontrar”, agregó el agente.