La puesta en funcionamiento de bicicarriles en la carrera Séptima anunciada por la alcaldesa de Bogotá, Claudia López ha generado controversia debido a que muchos sectores consideran que es una medida que no soluciona el problema de movilidad de ese corredor vial que se ve afectado por los trancones. La medida que inicialmente se adoptó por las restricciones de movilidad derivadas de cinco meses de cuarentena, se volverá permanente, como lo anunció la mandataria capitalina al señalar que “estamos dándole más viajes a la Séptima con los bicicarriles que están funcionando". Claudia López justificó la decisión con algunas cifras: solo tres de cada diez viajes se hacen en vehículo particular, mientras que siete de cada diez se hacen en transporte público, bicicleta o caminando. pero la ocupación del espacio es inversa a la manera como se movilizan los ciudadanos, el 85 por ciento del espacio lo usan los vehículos particulares y apenas el 15 por ciento el resto de modos de transporte. Señaló que en un carril de carro en la carrera Séptima se hacen 512 viajes en carro y en el bicicarril al lado se hacen 464 viajes. Antes, según la alcaldesa, sin bicicarril se hacían apenas 32 viajes en bicicleta en la Séptima.
El tránsito de bicicletas por esos carriles exclusivos hace parte, además, de la decisión de no construir la troncal de TransMilenio por la Séptima y establecer un corredor verde que según ha dicho “no es pintar de verde los viejos carriles, sino distribuir el espacio y los viajes para darle espacio a los modos de transporte más limpios, más seguros y que llevan más viajes. Es cambiar humo por vida”. La pregunta que se hacen muchos es si una vez levantada la cuarentena obligatoria y ya que han salido a las calles miles de vehículos particulares y de servicio público, se podrían agudizar los trancones que normalmente afectan este corredor vial al hacerse la vía mas angosta. No hay que olvidar que, adicionalmente, la medida del pico y placa está suspendida en Bogotá. La concejal Lucía Bastidas, del Partido Verde, le dijo a SEMANA que aunque es positivo establecer espacios para quienes usan la bicicleta como su medio de transporte para ir a sus sitios de trabajo o estudio, “sigue preocupando que se vea como un remiendo y que no haya una solución de transporte masivo para los 690.000 usuarios del transporte público”. “Estas personas son las que padecen los trancones de hasta dos horas en un recorrido que va entre las calles 32 y 200. Es evidente que habrá trancones si la velocidad estaba a 20 kilómetros por hora no me imagino ahora. Son los más vulnerables los que llueva truene o haga sol usan transporte público para moverse por el borde oriental”, dijo. Agregó que “es un capricho no hacer TransMilenio Séptima que contemplaba ciclorrutas y espacio público. Aunque quisiéramos, no todo el mundo usa bicicleta. La gente que se mueve desde san Cristóbal hasta Usaquén cómo hace?”. Por su parte, el exconcejal Roger Carrillo del Partido Conservador dijo a SEMANA que la decisión de mantener los bicicarriles por la Séptima “es inconveniente, porque está generando trancones en ese corredor, sobre todo ahora que se está normalizado y reactivando la economía y está suspendido el pico y placa vehicular. Me parece que con la ciclorruta de la carrera 11 es suficiente”.
Al ser cuestionado sobre la necesidad de volver al pico y placa en Bogotá señaló que “sin duda alguna. Va tocar volver a esa medida, porque eso ayudaría además a limitar la cantidad de gente circulando”. Finalmente, la concejal Marisol Gómez del movimiento Bogotá para la gente señaló a SEMANA que la medida es positiva “tengo contacto con grupos de biciusuarios que opinan que es muy útil para las personas que viven en el centro y trabajan en el norte y viceversa. Sobre todo, ahora que hay que privilegiar la bicicleta sobre el transporte de aglomeración en razón de la pandemia”. “En este mismo sentido, habría que volver al pico y placa para que la movilidad vehicular, especialmente por la carrera Séptima, no colapse”, puntualizó.