En una destacada operación liderada por un fiscal de la Seccional de Bogotá, se logró la identificación y judicialización de cuatro individuos presuntamente vinculados a la organización delictiva conocida como Los Monopoly. Esta banda criminal se especializaba en atraer a víctimas con promesas de dólares a precios bajos y luego perpetraba violentos robos.
De acuerdo con las pruebas recopiladas por el ente acusador, los sospechosos se hacían pasar por empresarios o comerciantes en redes sociales y, para atraer a sus víctimas, alquilaban apartamentos por al menos dos días por medio de plataformas digitales. Una vez dentro, las personas interesadas en adquirir dólares a tasas más bajas eran sometidas a amenazas con armas de fuego y retenidas mientras les robaban dinero, teléfonos móviles, joyas y otros objetos de valor.
La Fiscalía General de la Nación documentó cuatro actos delictivos que ocurrieron en Bogotá entre noviembre de 2022 y abril de 2023, y se presume que los individuos involucrados son Juan Camilo Rodríguez Rojas, Osmar Alexander Perilla Castaño, Robinson Tapiero Tapiero y Sergio Andrés Peterson.
Los cuatro acusados fueron presentados ante un juez de control de garantías, donde se les imputaron cargos por delitos que incluyen concierto para delinquir, hurto calificado y agravado, hurto por medios informáticos y estafa. Sin embargo, los procesados no aceptaron los cargos presentados en su contra y deberán cumplir medida de aseguramiento en un centro carcelario mientras se desarrolla el proceso judicial.
Madre e hija defraudaron a más de 1.500 personas con el predial
De otro lado, la Fiscalía, a través de la Dirección Especializada contra los Delitos Fiscales, dejó al descubierto una compleja red criminal que operaba desde 2017 y habría sido urdida por Angie Daniela Ardila Gómez y su madre, María Rubiela Gómez Colmenares. Este dúo, según las investigaciones, estafó a más de 1.500 residentes de la capital colombiana por una suma que supera los 2.000 millones de pesos.
Las pruebas acumuladas por las autoridades apuntan a que estas dos mujeres, incluyendo a una estudiante de Derecho, idearon una estrategia ingeniosa para obtener información confidencial que les permitiera acceder a datos de personas naturales o jurídicas propietarias o poseedoras de bienes inmuebles matriculados en Bogotá, la mayoría de ellos pertenecientes a estratos 1, 2 y 3.
Las víctimas potenciales debían cumplir una condición: tener deudas pendientes con la administración distrital en concepto de impuesto predial. Angie Daniela Ardila, presuntamente, reclutó a individuos de bajos recursos para que distribuyeran, puerta a puerta en diversas localidades, documentos falsos que notificaban a los ciudadanos sobre supuestos procesos administrativos en su contra, al mismo tiempo que los forzaban a suscribir acuerdos de pago bajo amenaza de perder sus propiedades.
Según la evidencia recopilada, se cree que las acusadas pagaban a estos distribuidores 600 pesos por cada notificación falsa entregada. Además, contrataron personal específico para atender las llamadas de los contribuyentes morosos interesados en regularizar sus obligaciones fiscales.
La capacitación previa de quienes trabajaban en la “central telefónica” permitía persuadir a las personas para que depositaran sumas específicas de dinero en cuentas bancarias o a través de empresas de giros, supuestamente para ponerse al día con sus impuestos. Sin embargo, en realidad, el dinero era apropiado por las ahora imputadas.
En respuesta a estos hechos, el CTI de la Fiscalía llevó a cabo diligencias de registro y allanamiento que culminaron con la captura de las dos mujeres en un inmueble ubicado en el barrio San Francisco de la localidad de Ciudad Bolívar, al sur de la capital.
Como parte de estas acciones judiciales, se tomaron medidas cautelares sobre tres propiedades y un vehículo, los cuales serán destinados a la reparación de las víctimas afectadas. La Fiscalía imputó a las investigadas los delitos de concierto para delinquir con fines de estafa y enriquecimiento ilícito.