A pesar de que hace año y medio se anunció con bombos y platillos la entrada en vigencia de la denominada Ley Jacobo, que busca garantizar que la atención de pacientes de cáncer hasta los 18 años sea prioritaria, así como una ruta más eficiente que permita detectar a tiempo la enfermedad, la norma aún no se ha podido poner en marcha en su totalidad.
La norma pretende eliminar las barreras administrativas que cuestan tiempo valioso en el tratamiento de niños y adolescentes. De manera que ni los familiares, ni los pacientes tendrán que seguir haciendo engorrosos trámites, largas filas ni autorizaciones para garantizar sus radioterapias, quimioterapias, consultas o medicamentos.
Al declararse atención prioritaria para pacientes diagnosticados o con presunción de cáncer, ninguna modificación en la red de prestadores de la EPS, ni régimen de afiliación, deberá impedir que reciba atención integral con diagnóstico, tratamiento, rehabilitación, paliación, seguimiento, control y asistencia psicosocial y familiar.
Así mismo, se incluye un nuevo mecanismo que es la constitución del giro directo, a través del cual los prestadores de salud podrán recibir prelación en los pagos de las Entidades Administradoras de Planes de Beneficios de Salud, de manera que, en todo momento, los tratamientos, exámenes y medicinas para los menores pacientes deberán ser realizados o entregados de forma oportuna.
Por lo tanto, las EPS serán sancionadas cuando se evidencie negligencia médica o retraso en atención de los menores de edad, pues no hay excusa en cuanto al pago de los tratamientos, debido a que estos tendràn prioridad.
Sin embargo, para que la ley pueda ser implementada en su integridad se requiere que el Gobierno nacional presente al Congreso su reglamentación, algo que no se ha hecho a la fecha.
Se estima que en Colombia 1.628 niños y adolescentes son diagnosticados con cáncer cada año, y alrededor de 532 mueren a causa de la enfermedad.
Por eso, la representante Ángela Sánchez, en el marco de la conmemoración del Día Internacional de la lucha contra el Cáncer Infantil, hizo un nuevo llamado para que el Ejecutivo radique pronto la reglamentación de esta normal.
La congresista enfatizó en que “un diagnóstico y tratamiento oportuno del cáncer infantil representa un salvavidas para cada paciente oncopediátrico”.
También mencionó que “los tiempos de espera afortunadamente se han reducido. Una medicion del Observatorio Nacional de Cáncer demostró que entre el 2015 y 2018 habían disminuido en 70 días entre la sospecha y el diagnóstico. Además, disminuyó en 15 días entre el diagnóstico y el tratamiento, sin embargo seguimos trabajando para que nuestros niños no mueran por demoras en este proceso”.
Cabe recordar que esta ley surgió como respuesta a las demoras identificadas en el acceso a los servicios de salud de los menores con sospecha o diagnóstico de cáncer. Además, se tramitó en honor a Jacobo Latorre Silva, quien falleció a los 14 años a causa de un tumor.
Se espera que la reglamentación de las medidas que establece la Ley Jacobo estén listas en el transcurso de este año y que cada uno de los pequeños pacientes pueda verse beneficiado con la atención integral, prioritaria y continuada, de la agilidad en la atención gracias al pago de prestadores de salud a través del mecanismo de giro directo y la eliminación de las autorizaciones para cada servicio que necesiten.