En la mañana de este viernes 17 de septiembre fue suspendida nuevamente la audiencia de imputación de cargos contra el empresario Enrique Vives Caballero, quien en estado embriaguez arrolló y les quitó la vida a seis personas en un accidente de tránsito ocurrido en la madrugada del lunes en el sector de Gaira, en Santa Marta.

La diligencia, que se llevaba a cabo en la Clínica Fundación Santa Marta por el Niño a donde fue trasladado Vives, se suspendió luego de que la defensa del empresario solicitara la realización de nuevos exámenes psiquiátricos para determinar su estado de salud. Dicha solicitud fue respaldada por la Fiscalía, según señaló el abogado Álex Fernández.

“Resulta importante establecer su estado de salud. La Fiscalía ha solicitado una valoración médica, psiquiátrica en este instante y por ello estamos esperando estos resultados para ser verificados y continuar con la diligencia”, expresó a la salida de la clínica el apoderado de Vives Caballero.

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Dilaciones

Después de varios días del accidente de tránsito aún no ha sido posible que el empresario vaya a prisión, debido a algunas dilaciones que ha hecho ante las autoridades.

En una de las audiencias públicas de esta semana, la Clínica Perfect Body, en donde el señalado se internó recién ocurrieron los hechos, manifestó que Vives Caballero salió del centro asistencial por cuenta propia, haciendo caso omiso a la orden de la juez del caso, que había pedido que no saliera del lugar hacia un centro psiquiátrico para evitar la dilación del proceso.

Sin embargo, el Instituto Nacional de Medicina Legal frenó de un plumazo las intenciones de Vives de evitar ir a prisión, al determinar que “las características no constituyen un estado grave o enfermedad grave incompatible con la vida en reclusión y puede tener un tratamiento ambulatorio”.

La jueza Olmis Cotes literalmente tuvo que perseguir a Vives Caballero, primero a la Clínica Body Perfect y luego a la Fundación Santa Marta por el Niño, una clínica donde evaluaría si tenían un problema psiquiátrico grave, y a la que llegó pese a que la jueza había sido tajante en que no podía ser trasladado.

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Luego de muchas largas, por fin, a las ocho de la noche, en compañía del Ministerio Público, la Procuraduría, los abogados de las víctimas y la defensa de Vives Caballero, en manos del abogado Álex Alberto Fernández Harding, la jueza Cotes leyó el dictamen de 15 páginas que fue contundente: la cárcel no es incompatible con las afectaciones mentales del empresario.

En la lectura que hizo la jueza Cotes explicó que le fue preguntado por su infancia, su época escolar y sus últimos años. Vives Caballero, según el documento, hacía referencia a problemas psicológicos y estados de ansiedad, que, sin embargo, no le impiden terminar en un centro de reclusión, pues –explicó la jueza– puede asistir a terapias particulares o programadas por el sistema de salud penitenciario y porque puede ser un tratamiento ambulatorio.

“El examinado tiene una retractación adaptativa de tipo ansiosa, que para el momento actual no se constituye en algo grave o incompatible para la vida en reclusión normal”, leyó la jueza. En otro aparte señala que “el examinado se encuentra incorporado en la cama y se sentía con algo de somnolencia, pero respondía las preguntas que se le hacían por parte de los médicos legistas.

Cumplida la lectura del documento, y al haber sido realizada la diligencia en la Fundación Santa Marta por el Niño, no pudo enviarse por internet el dictamen a las partes, por lo que la diligencia había sido aplazado para este viernes, pero finalmente no se llevó a cabo.