Ricardo Bonilla y Luis Fernando Velasco, los exministros del presidente Gustavo Petro, son dos imputados en el escándalo de la UNGRD y en su contra la Fiscalía radicó un escrito de acusación. El ente acusador aseguró que los exfuncionarios se articularon en una “empresa criminal” con el objetivo de sobornar a congresistas.
Este martes el Tribunal Superior de Bogotá dejó en libertad a Ricardo Bonilla, exministro de Hacienda, tras advertir que se vencieron los términos para mantenerlo privado de la libertad y que la Fiscalía se demoró en la presentación del escrito de acusación en contra del exfuncionario.
Aun en libertad, Ricardo Bonilla tendrá que responder por los delitos que fueron imputados por la Fiscalía y que en el escrito de acusación advierte la presunta responsabilidad que tendrían los dos funcionarios en los hechos de corrupción. De cómo utilizaron sus cargos y los recursos para la atención de emergencias, en el propósito ilegal de sobornar congresistas.
Para el ente acusador es claro que Bonilla y Velasco integraron una organización delictiva que concretó alianzas criminales con otros funcionarios del gobierno nacional, algunos prófugos de la justicia como Carlos Ramón González y César Manrique Soacha. Las pruebas y detalles están en el escrito de acusación.
“La empresa criminal tuvo vocación de permanencia y durabilidad, toda vez que se extendió durante el tiempo en que Luis Fernando Velasco Chaves y Ricardo Bonilla González, se desempeñaron como ministros de despacho, esto es, entre mayo de 2023 y febrero de 2024, lapso durante el cual, direccionaron en favor de parlamentarios de la Comisión Primera del Senado, de las Comisiones Tercera y Cuarta de la Cámara”, dijo la Fiscalía en la acusación.
Con el escrito de acusación, la Fiscalía espera llevar a juicio a los dos exministros del presidente Gustavo Petro y obtener una condena en su contra que se sumaría al listado de sentencias logradas por el ente acusador en este escándalo de corrupción, quizás el más vergonzoso en el llamado gobierno del cambio.
“La organización delincuencial de la cual Luis Fernando Velasco Chaves y Ricardo Bonilla González hacen parte se estructuró con una división de trabajo preacordada, en razón de la cual, sus integrantes desarrollaron un rol delictivo específico e indispensable, sin cuya concurrencia no se hubiese alcanzado la finalidad propuesta”, señaló la Fiscalía en el escrito de acusación.
El escrito de acusación de 287 páginas, advierte que los exministros, “lideraron, promovieron, dirigieron y encabezaron la organización criminal; impulsaron el desarrollo de la empresa delictiva”, un pacto criminal que se gestó incluso en las oficinas y pasillos de la Casa de Nariño, muy cerca al despacho presidencial.