Un nuevo ataque armado contra la Fuerza Pública se registró en el departamento de Santander. En esta oportunidad, el uniformado se encontraba de civil cuando fue sorprendido por criminales, quienes le dispararon dejándolo gravemente herido.

Este hecho, como muchos que son repetitivos en varias regiones de Colombia, ocurrió en el Distrito de Barrancabermeja hacia la 1:00 de la tarde de este martes 26 de julio, en inmediaciones de la avenida 36 por el sector conocido como La Porra.

El oficial, identificado como Diego Vesga, se encontraba dentro de su vehículo, estacionado en un taller de repuestos, al parecer recogiendo una bicicleta que había mandando a arreglar, y fue en ese instante cuando dos hombres en motocicleta se acercaron hasta la ventana del conductor y le dispararon en dos oportunidades.

“El policía venía a buscar la bicicleta que tenía en reparación, dos tipos en moto lo venían siguiendo y de un momento a otro comenzaron a dispararle, lo impactaron dos veces. Los tipos huyeron hacia los barrios nororientales de la ciudad”, relató un testigo del hecho a un medio digital de la región.

La Policía está amenazada por los criminales: bajo el plan pistola los están masacrando hasta en su casa y en días de descanso

De inmediato, la angustia y la zozobra se apoderaron de la calma de los transeúntes, quienes luego de lo cometido alertaron a las autoridades sobre el hecho, mientras el oficial era trasladado a un centro asistencial de la ciudad en mención.

Se espera que la Policía del Magdalena Medio adelante las respectivas pesquisas y entregue declaraciones oficiales de lo sucedido. Por el momento, cámaras de seguridad del establecimiento serían la pieza clave para esclarecer quiénes son los responsables.

La escalada violenta contra policías en Colombia durante este 2022 es alarmante. Con corte al mediodía del 26 de julio, la lista de uniformados asesinados es de 35 y 70 heridos, contando este nuevo hecho ocurrido en Barrancabermeja.

Hace un año, en ese mismo período, los muertos eran 24. Sin duda, el país asiste a una matanza sistemática de la que aún no hay reproche generalizado, más allá de los pronunciamientos del ministro de Defensa y los altos mandos militares.

En menos de 7 horas fue herido un policía y asesinaron a otro en Norte de Santander

Las cifras, siempre crudas e inhumanas, muestran que, de los 34 asesinatos, siete se registraron en Antioquia, departamento que pasó de ser uno de los más tranquilos al más peligroso para miembros de la Fuerza Pública. Un salto que tiene a un único responsable: el ‘plan pistola’ declarado por los criminales del Clan del Golfo para presionar una posible negociación con el Gobierno nacional.

¿Por qué los matan?

El ministro de Defensa, Diego Molano, tiene una teoría: el Clan del Golfo busca poner contra las cuerdas a la Fuerza Pública para escalar posiciones y pedir una negociación pacífica, pero con una carta de presentación sangrienta contra policías.

“Miembros de estos grupos armados organizados, en particular el Clan del Golfo, están poniendo precio a la vida de policías y soldados, de 5 millones de pesos en unos casos y hasta 20 millones de pesos en otros, con el fin de afectar la integridad y su vida para posicionarse políticamente ante una futura negociación”, dijo el alto funcionario.

Y las consecuencias de esta criminal estrategia la están pagando los policías de Antioquia, departamento que, por muchos años, ha sido el fortín del Clan del Golfo. SEMANA conoció testimonios anónimos de uniformados que prefieren pedir el retiro antes de ser trasladados a esta zona.