En la ciudad de Cali se está llevando a cabo la conferencia latinoamericana y del Caribe sobre drogas, donde el ministro de Justicia, Néstor Osuna, hizo presencia este viernes 8 de septiembre y lanzó duras críticas contra las cárceles del país.
Entre su intervención, señaló que las cárceles bien estructuradas podrían servir para resocializar a las personas privadas de la libertad con herramientas que permitan transformar sus vidas una vez salgan de su condena.
Sin embargo, el ministro cuestionó que en ellas habitan gente que no deberían estar ahí y que, al contrario, los criminales siguen sueltos en las calles: “Las cárceles de Colombia están llenas de gente pobre. Los grandes narcotraficantes no han sido capturados”.
Además, informó que el presidente Gustavo Petro presentará este sábado 9 de septiembre la estrategia para combatir las drogas en Colombia y anticipó los ejes fundamentales de la política.
El funcionario reconoció que el campo por el que se mueven tiene “cierta estrechez”. Es decir, el documento se sometió a las leyes y a los acuerdos internacionales que plantean límites en la ejecución del programa.
La primera espina es la regulación de las sustancias que estaría bloqueada por el ambiente político externo e interno. Prueba de ello sería el esfuerzo que se dio en el Congreso para formalizar la marihuana y que fracasó cuando se acercaba a la meta.
“No estamos en un mundo político en el que pudiéramos dar un cambio total hacia la despenalización. Pensar en una regulación más seria de las drogas es, políticamente, inviable”, comentó Osuna en un congreso en Cali.
Los puntos claves del programa
Frente a esta concepción, el proyecto antidrogas plantea perseguir a las grandes mafias del narcotráfico y no perturbar a los cultivadores de la hoja de coca, quienes recibirán alivios para transitar a economías lícitas.
Paralelamente, se plantearon objetivos para cuidar la vida y los derechos humanos de las personas que están expuestas a estos fenómenos criminales. Además, para proteger el medioambiente.
Se priorizará el escenario “que realmente le hace daño a la sociedad colombiana. Lo que le hace daño son las mafias del narcotráfico, las grandes cantidades de dinero que (hay) detrás de esas economías ilegales”, agregó el ministro.
El manejo de la cocaína
Uno de los asuntos que causa mayor controversia es el de la cocaína. Néstor Osuna contó que estarán tras los integrantes del mercado, no contra las personas que se dedican a sembrar las hojas de coca.
“Lo que vamos a hacer es priorizar ese enfoque punitivo en la lucha contra la cocaína, no contra la hoja de coca, no contra el campesino pobre que no ha tenido una alternativa distinta a cultivar una hoja de coca”, manifestó el funcionario.
El futuro que les tiene diseñado el Gobierno Petro es una sustitución de economía, usos legales de la hoja de coca, pago por servicios ambientales o, por voluntad propia, trasladarse a territorios con otras oportunidades laborales.
Mientras que la fuerza pública se dedicará a incautar cocaína, destruir laboratorios, luchar contra el lavado de activos y apoyar una persecución penal contra los responsables del narcotráfico.