En Barranquilla cuando llueve, la ciudad se paraliza.  Las calles, en varios sitios estratégicos, se convierten en verdaderas corrientes de agua que, con el pasar del tiempo, los habitantes le han denominado: los arroyos. Más de 90 personas han muerto por estos remolinos acuáticos desde 1931 que se llevan sin piedad al que intenta desafiarlos. El fenómeno hace parte de la historia de la ciudad y ha sido tema de estudio para ingenieros, preocupación para empresarios y comerciantes, e incluso  atractivo cultural para muchos. Sin embargo, esta tragedia puede estar llegando a su final.La razón del entierro de estos arroyos es un proyecto de canalización, de alta ingeniería, entre las calles 84, 79 y la carrera 54 en el barrio Abajo conocido como La María. La obra la comenzó la exalcadesa Elsa Noguera, quien contrató la construcción de box culvert o alcantarillas pluviales en dos calles al norte de Barranquilla y en el tramo final del arroyo La Felicidad, que comparten los barrios Modelo, Abajo y Montecristo.¿Por qué ocurre este fenómeno? Los arroyos de Barranquilla se originan como aguas de escorrentías ocasionadas por las lluvias, convirtiéndose las principales calles de la ciudad en peligrosos ríos urbanos. La ciudad se encuentra sobre unas laderas que dan lugar a dos vertientes, una hacia el oriente que desemboca en el río Magdalena, y otra hacia el occidente que vierte sus aguas sobre los arroyos más largos y peligrosos: el Salao y El Platanal. Ambos desembocan en la ciénaga de Mallorquín.  Por eso, cada vez que llueve se paralizan las actividades industriales, comerciales y educativas con enormes perjuicios económicos. Los arroyos arrastran a su paso árboles, derrumban muros, destruyen calles y se llevan vehículos pesados.Resolver la canalización de los arroyos nunca había sido prioridad de los gobernantes hasta la llegada de Noguera. Y ahora es uno de los proyectos del alcalde Alejandro Char, que incluso propondrá en los próximos días al Concejo la canalización de otros siete arroyos en el centro y sur de la ciudad. Las obras alcanzan los 750.000 millones de pesos.La obra es fundamental si se tiene en cuenta el gran número de vidas que se han llevado las aguas. Los barranquilleros todavía  recuerdan cómo el 5 de mayo de 1992 un bus fue arrastrado. Nueve personas fallecieron. Otro hecho trágico ocurrió en septiembre de 1987, cuando otro bus de transporte público fue arrastrado por las aguas en la calle 84 con carrera 64B. Cuatro personas murieron y otras cuatro desaparecieron.Las obrasLa calle 21, también conocida como arroyo de Rebolo. Es uno de los más extensos con 3.400 metros a un costo de 120.000 millones de pesos.La Felicidad. La obra comprende desde la parte alta en la carrera 39B con calle 63 hasta empalmar con el tramo que está por terminar la firma A Construir en el barrio Abajo, que también tiene una extensión de 3.400 metros a un costo de 125.000 millones de pesos.El Country. Será canalizado desde la carrera 46 entre calles 75 y 76, hasta la carrera 53, con una longitud de 2.400 metros y un costo estimado de 100.000 millones de pesos.Calle 92. Los trabajos tendrán una extensión de 1.500 metros desde la carrera 51B hasta la carrera 65 y una inversión de 62.000 millones de pesosBase Naval. Será desde la calle 56 con carrera 62 hasta la calle 58 con vía 40, una extensión de 900 metros y un costo de 49.000 millones de pesos.La Brigada. Carrera 46 con calle 62, pasa por la CUC y la Brigada hasta la vía 40 con una extensión de 2.300 metros y un costo de 84.000 millones de pesos.Hospital con vía Murillo. Hasta la carrera 35 con calle 17 con una extensión de 2.380 metros y una inversión de 86.000 millones de pesos.