Aunque para muchas personas es una tradición y un auténtico placer consumir la leche recién ordeñada, la cual no cuenta con ningún tipo de tratamiento, es alto el riesgo que se corre de contraer brucelosis, una enfermedad que afecta a miles de seres humanos en todo el mundo.

Desde la Dirección Territorial de Salud de Caldas se pide especial precaución para evitar la aparición de esta patología zoonótica, es decir que se transmite de los animales a las personas, generando en algunas ocasiones complicaciones de cierta importancia.

De acuerdo con Carlos Andrés Sánchez Bahena, quien es el coordinador de Salud Ambiental de la entidad, esta enfermedad -que es ocasionada por la bacteria Brucella- tiene varios focos en el departamento que afectan principalmente al ganado.

Foto de referencia sobre leche en Colombia Foto: Getty Images

Explicó que es necesario diseñar planes de acción y atención desde el punto de vista zoosanitario, por lo que es necesario que se enciendan todas las alarmas para el sistema de salud, a pesar de que en Caldas no existen casos registrados de brucelosis en humanos.

“A través del equipo de salud ambiental, con los técnicos de saneamientos presentes en los municipios y los veterinarios de la entidad, intervenimos los predios que nos reporta el Instituto Nacional de Salud o el Instituto Colombiano Agropecuario, (ICA), haciendo la divulgación de las medidas de protección que tienen que tener los operarios en la manipulación de los animales”, puntualizó el funcionario.

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De igual manera precisó que desde la Dirección Territorial de Salud se le pide a la comunidad que haga un consumo responsable de la leche, ya que el solo hecho de pasteurizar o hervir este alimento es un proceso indispensable para prevenir el contagio con la enfermedad en las personas.

Acerca del riesgo directo de padecer la brucelosis, el experto indicó que este recae principalmente sobre el personal pecuario que está en contacto o manipula animales enfermos, por lo que resulta importante el correcto lavado de las manos, el uso de guantes y la identificación de los ejemplares afectados en las fincas.

Explicó igualmente que los riesgos de contagio no se dan únicamente por el consumo de leche sin tratamiento, sino también por los residuos de los partos de aquellos animales que se encuentren enfermos.

Piden a la comunidad de Caldas que haga un consumo responsable de la leche. Foto de referencia Foto: Getty Images

La Organización Mundial de Sanidad Animal, (OMSA), señala que los ejemplares bovinos, porcinos, ovinos, caprinos, equinos, camélidos y caninos; pueden desarrollar esta enfermedad y transmitirla a su vez a los seres humanos, otros rumiantes e incluso a algunos mamíferos marinos.

En el ganado esta infección ocasiona grandes pérdidas económicas, ya que se caracteriza por la falta de reproducción o los abortos. A pesar de que los animales puedan llegar a recuperarse e incluso procrear, pero existe el riesgo de que sigan excretando bacterias.

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Los machos también pueden sufrir inflamación o atrofia de los testículos, disminución de la libido, infertilidad, enfermedad de las vesículas seminales y en ocasiones artritis.

Acerca de las consecuencias de una infección por la enfermedad en las personas, la Organización Mundial de la Salud, (OMS), explica que puede provocar síntomas similares a los de la gripe como debilidad, fiebre, pérdida de peso y malestar.

El Juzgado Cuarto Promiscuo Municipal de La Dorada lo estaba solicitando por el presunto delito de abigeato. Foto: Magda Jimena Ríos Bedoya

Su periodo de incubación puede ser entre una semana y dos meses, aunque lo normal es que se dé entre las dos y las cuatro semanas. Muchos pacientes experimentan síntomas leves, pero también llega a manifestarse de formas atípicas.

Los seres humanos suelen contraer la brucelosis por tener contacto directo con animales infectados, comer o beber productos que provengan de estos o inhalar agentes transmitidos por el aire. La OMS indica que en la mayoría de los casos la enfermedad se origina en las personas que consumen leche o quesos no pasteurizados de cabras y ovejas que están contagiadas.