La cosecha más importante de café en el suroeste antioqueño enfrenta un escenario crítico que mantiene en alerta a miles de productores de la región. Condiciones climáticas atípicas, marcadas por lluvias prolongadas y escasa radiación solar, estarían afectando de manera directa la floración de los cafetales, una fase clave para garantizar la producción de los próximos meses.

Caficultores de municipios como Betulia, Andes, Jardín y Concordia advierten que la falta de días soleados ha impedido el desarrollo normal de las flores, lo que podría traducirse en una reducción significativa del volumen de grano recolectado durante la llamada “traviesa”, la cosecha más relevante del calendario cafetero. “Si no hay flor, no hay café”, resumió un productor de la zona rural de Betulia al describir la situación que atraviesan los cultivos.

A través de un programa de fertilización se benefició a 75 pequeños caficultores y se hizo un exhaustivo análisis del suelo de 150 parcelas. Foto: Getty Images/iStockphoto

De acuerdo con los agricultores, el periodo de lluvias se ha extendido más de lo habitual, generando un exceso de humedad que debilita las plantas y provoca la caída prematura de las flores. A esto se suma el descenso en la intensidad del sol, un factor indispensable para que el proceso de floración se complete de forma adecuada y permita la posterior formación del grano.

“La floración está muy pobre. En otros años, a esta altura, los cafetales estaban completamente blancos de flor. Ahora vemos ramas sin respuesta”, señaló otro caficultor del suroeste antioqueño, quien aseguró que el fenómeno no se presentaba con esta intensidad desde hace varios años.

La preocupación no es menor si se tiene en cuenta que el suroeste concentra una parte sustancial de la producción cafetera de Antioquia, uno de los departamentos que más aporta al total nacional. Una caída en la cosecha tendría efectos directos sobre los ingresos de miles de familias rurales, el empleo temporal en las fincas y la dinámica económica de los municipios cafeteros.

Representantes del sector advierten que, de mantenerse las actuales condiciones climáticas, los impactos se sentirán con mayor fuerza entre septiembre y diciembre, cuando se espera la recolección principal del año. “Lo que no florece ahora es café que no se va a recoger después”, explican desde el gremio cafetero, al señalar que el daño sería difícil de revertir en el corto plazo.

Un total de 10 municipios hacen parte del Paisaje Cultural Cafetero. Foto: Getty Images

El panorama se agrava por el aumento de los costos de producción y la incertidumbre frente a los ingresos futuros, lo que deja a muchos pequeños productores en una situación de alta vulnerabilidad. Algunos caficultores ya evalúan la necesidad de reducir mano de obra o aplazar inversiones ante la posibilidad de una cosecha limitada.

Mientras tanto, el sector permanece a la espera de un cambio en las condiciones del clima que permita una recuperación parcial de la floración. Sin embargo, el temor crece en el suroeste antioqueño ante la posibilidad de que uno de los pilares de su economía rural enfrente una de las cosechas más difíciles de los últimos años.