En Medellín, la transformación de los roles tradicionales dentro del hogar se convierteen política pública.

A través del Sistema Municipal de Cuidados y programas asociados, la administración distrital puso en marcha una estrategia que busca algo más profundo que aliviar la carga doméstica: involucrar activamente a los hombres en las labores del hogar y en el cuidado de sus familias.

La apuesta de Medellín por la corresponsabilidad en el hogar

La iniciativa, liderada por la Alcaldía y la Secretaría de las Mujeres, parte de un diagnóstico respaldado por cifras oficiales, en donde la mayor parte del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado sigue recayendo en las mujeres. Esto limita su acceso al empleo, la educación y la autonomía económica.

Frente a este panorama, el proyecto de ciudad plantea una redistribución del cuidado basada en corresponsabilidad.

No se trata únicamente de reconocer el trabajo doméstico, sino de cambiar quién lo realiza.

Por eso, una de las líneas centrales del sistema es la formación ciudadana dirigida a todos los integrantes del hogar, con un énfasis explícito en que los hombres asuman estas tareas de manera activa y sostenida.

Este enfoque se materializa en acciones concretas.

En los llamados “Círculos de Cuidados”, espacios comunitarios creados en distintas comunas, se desarrollan talleres pedagógicos donde los hombres aprenden prácticas de cuidado y habilidades domésticas.

De igual forma, se promueve una reflexión sobre masculinidades y equidad de género.

La estrategia hace parte de un plan más amplio que busca impactar a decenas de miles de mujeres cuidadoras en la ciudad.

Solo uno de los programas asociados proyecta beneficiar a más de 30.000 mujeres, al tiempo que articula servicios de empleo, salud, formación y bienestar.

Pero el objetivo no es únicamente social, también es económico. Estudios oficiales del propio sistema de cuidados advierten que la sobrecarga doméstica impide que muchas mujeres participen plenamente en el mercado laboral.

Por eso, redistribuir estas tareas, es visto como una condición necesaria para cerrar brechas de ingresos y oportunidades.

IEl proyecto busca que los hombres asuman un rol activo en el hogar y alivien la carga de las mujeres. Foto: Getty Images

Masculinidades cuidadoras: la clave para reducir la brecha en el trabajo doméstico

En paralelo, la política local se conecta con lineamientos nacionales.

El Programa Nacional de Cuidado promueve explícitamente la creación de “masculinidades cuidadoras”, con campañas educativas dirigidas a hombres, jóvenes y niños para incentivar su participación en estas responsabilidades.

A nivel regional, Antioquia también avanza en esta línea, como se refleja en el portal mujeresantioquia. gov.

Programas departamentales buscan fomentar la corresponsabilidad en el hogar y transformar patrones culturales que históricamente han asignado el cuidado casi exclusivamente a las mujeres.

Sin embargo, los retos siguen siendo estructurales. La economía del cuidado, que incluye tareas como cocinar, limpiar o atender a niños y adultos mayore, continúa marcada por una división desigual del tiempo.

En ese contexto, el proyecto que impulsa Medellín no solo apunta a redistribuir tareas, sino a redefinir el papel de los hombres dentro del hogar.

Aunque el cambio cultural es lento, las autoridades locales insisten en que la transformación ya empezó dentro de las casas.