La Justicia ordenó la extinción de dominio del llamado Museo de Pablo Escobar, ubicado en el sector de Las Palmas, en Medellín, en una decisión que fue celebrada por el alcalde de la ciudad, Federico Gutiérrez, quien aseguró que el fallo representa un golpe contra la apología al narcotráfico y un mensaje contundente para las estructuras criminales del país.

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A través de un pronunciamiento público, el mandatario sostuvo que la propiedad, relacionada con el legado criminal del excapo del Cartel de Medellín, pasará ahora a manos del Estado, luego de que la Justicia determinara que fue adquirida con recursos provenientes de actividades ilícitas.

“La Justicia acaba de declarar la extinción de dominio sobre el mal llamado ‘Museo’ de Pablo Escobar, en Las Palmas. Como ciudadano y alcalde de Medellín, todo mi reconocimiento a la justicia por esta decisión. No podemos permitir la apología al narcotráfico”, afirmó Gutiérrez.

Museo del narcotraficante Pablo Escobar. Foto: DIEGO ANDRES ZULUAGA

El alcalde insistió en que Medellín todavía carga las secuelas de la violencia generada por el narcotráfico durante las décadas más sangrientas de la ciudad. Según indicó, entre 1983 y 1994 fueron asesinadas violentamente 46.612 personas en Medellín por cuenta de la guerra desatada por las mafias.

“La mafia ha dejado infinitas heridas y cicatrices en nuestras familias: camas vacías, huérfanos, viudas…”, expresó el mandatario local al referirse al impacto social que dejó la estructura criminal liderada por Pablo Escobar.

De acuerdo con el alcalde, la decisión judicial representa no solo la recuperación de un bien para el Estado, sino también una señal contra quienes intentan legitimar fortunas construidas a través de actividades criminales.

“Esta propiedad, que hoy pasa a manos del Estado, fue obtenida producto de dineros del narcotráfico, secuestros, asesinatos y toda clase de atrocidades. Este es un mensaje para todos los cabecillas que hoy estamos combatiendo: los delincuentes no pueden siquiera pensar en la posibilidad de que sus dineros ilícitos sean legalizados”, manifestó.

Gutiérrez también aprovechó el pronunciamiento para lanzar críticas contra el Gobierno nacional y la política de paz total impulsada por el presidente Gustavo Petro. El alcalde cuestionó los beneficios otorgados a grupos armados y organizaciones criminales en medio de los procesos de negociación y sometimiento.

“Ese es el deber ser. No como hoy pasa con el gobierno nacional a la cabeza de un Petro que lo único que hace es darle beneficios a los peores criminales. Hoy la Justicia les da un golpe contundente donde más les duele”, sostuvo el mandatario de Medellín.

La decisión judicial revive nuevamente el debate en Medellín sobre los espacios y recorridos turísticos relacionados con la figura de Pablo Escobar y el narcotráfico. Desde distintos sectores políticos y sociales se ha cuestionado durante años la existencia de sitios que, según los críticos, terminan exaltando la memoria del capo y convirtiendo la violencia en un atractivo turístico.

La Alcaldía de Medellín ha mantenido en varias ocasiones una postura de rechazo frente a cualquier forma de exaltación del narcotráfico, argumentando que la ciudad busca construir una narrativa enfocada en la transformación social, la innovación y la memoria de las víctimas.

El denominado Museo de Pablo Escobar había sido promocionado como un espacio que exhibía objetos, fotografías y vehículos relacionados con la vida del exjefe narcotraficante, atrayendo visitantes nacionales y extranjeros interesados en la historia del Cartel de Medellín.