La citación judicial que cumple el expresidente y senador Álvaro Uribe en la Corte Suprema de Justicia, que lo investiga por una presunta manipulación de testigos, tiene al país político opinando a favor y en contra. Esto fruto de la intensa polarización que ha suscitado este caso. Fiel a su estilo conciliador, el excandidato presidencial Sergio Fajardo se refirió al tema en las últimas horas a través de sus redes sociales y señaló que Uribe “tiene derecho al debido proceso y su juez debe garantizarle un juicio justo, sujeto a las leyes y a la jurisprudencia y además lo que determine la Corte se debe cumplir”.

Fajardo es consciente que los ánimos están caldeados. Por eso, anotó que “desafortunadamente la situación no es tan sencilla”. “Vivimos tiempos tormentosos, en Colombia hay un malestar ciudadano grande y creciente, una desconfianza profunda en las instituciones sobre las cuales se sostiene nuestra democracia”, añadió. Uribe llega a rendir indagatoria en la Corte Suprema de Justicia Inicialmente, Fajardo dijo que se requiere la “serenidad de quienes lideran la política y la sabiduría de la Corte Suprema”. Este fue su pronunciamiento completo:  "A propósito de la indagatoria al ex presidente Uribe Qué piensa de la indagatoria a Uribe es la pregunta del momento. Pienso lo mismo que ante la indagatoria de cualquier colombiano: Tiene derecho al debido proceso y su juez, en este caso la Corte Suprema de Justicia, debe garantizarle un juicio justo, sujeto a las leyes y a la jurisprudencia, y además, lo que determine la Corte se debe cumplir. Fin. Desafortunadamente la situación no es tan sencilla. Vivimos tiempos tormentosos. En Colombia hay un malestar ciudadano grande y creciente, una desconfianza profunda en las instituciones sobre las cuales se sostiene nuestra democracia. La política corrupta ha permeado todos los poderes del Estado y la ciudadanía es consciente de las dimensiones del cáncer de la corrupción. A eso se agrega la confrontación que tiene su origen en los Acuerdos de Paz y que se ha convertido en elemento de división permanente, impidiéndonos avanzar con decisión en la construcción de la paz,  atrapados en la búsqueda de beneficios políticos mediante la polarización. Así, todos los demonios están sueltos y están prendidas las llamas de la rabia, el resentimiento, las agresiones y las mentiras. La historia patria nos muestra cómo estas circunstancias conducen al camino de la violencia. No hay muchas alternativas. Necesitamos la serenidad de quienes lideran la política y la sabiduría de la Corte Suprema. La política corrupta no ha permitido, precisamente, las reformas de la política y la justicia, y por eso hoy la esperanza está cifrada en los magistrados de la Corte para que, con una actuación impecable, cierren de una vez por todas el capítulo de la corrupción que algunos de sus integrantes escribieron y recuperen la confianza en la justicia. En resumen, confiemos en la Corte y respetemos sus decisiones".