Este domingo, antes de la salida del Gran Premio de Austria, catorce de los 20 pilotos de la Fórmula 1, entre ellos Lewis Hamilton, que lució una camiseta ‘Black Lives Matter‘, clavaron una rodilla en el suelo en apoyo a la lucha contra el racismo.

Los otros llevaron camisetas con las palabras ‘End Racism‘ (acabar con el racismo).

Los pilotos habían aceptado expresar, cada uno a su manera, su compromiso contra el racismo. El holandés Max Verstappen (Red Bull), el monegasco Charles Leclerc (Ferrari), el español Carlos Sainz Jr. (McLaren), el ruso Daniil Kvyat (AlphaTauri), el italiano Antonio Giovinazzi (Alfa Romeo) y el finlandés Kimi Räikkönen (Alpha Romeo) se quedaron de pie.

"Creo que lo importante son los hechos y los comportamientos cotidianos, más que los gestos formales, que podrían percibirse como controvertidos en algunos países", escribió en Instagram antes de la carrera Leclerc, de 22 años.

"No pondré la rodilla en el suelo, pero esto no quiere decir para nada que estoy menos comprometido que los otros en la lucha contra el racismo", añadió.

Verstappen le secundó en Twitter: "Pienso que todo el mundo tiene derecho a expresarse cuando y de la manera que quiera. No pondré la rodilla en el suelo, pero respeto y apoyo las elecciones personales de cada piloto".

Incitados por el campeón del mundo Lewis Hamilton, varios pilotos y escuderías, así como la F1 y la Federación Internacional de Automóvil (FIA), se comprometieron contra el racismo en las últimas semanas, tras la muerte de George Floyd a finales de mayo en Minneapolis a manos de un policía blanco.