La semana pasada un artículo de la directora de Pax Christie volvió a levantar el debate sobre el compromiso de los Europeos con la problemática colombiana. Si bien en el tema político hay mucho por hacer, de parte y parte, el ámbito cultural es el instrumento de mayor apoyo para acercar más Europa a Colombia. La muestra fue lo que ocurrió esta semana en París. La capital francesa acogió dos importantes manifestaciones culturales colombianas: un desfile de la diseñadora Silvia Tcherassi y la gira del ballet folclórico de Antioquia que continuará sus presentaciones por las principales capitales europeas. El lunes en el teatro del carrusel del Louvre en París, Silvia Tcherassi presentó su colección primavera-verano 2005. El Embajador de Colombia en Francia, Miguel Gómez Martínez aseguró que este es un excelente logro para la diseñadora colombiana puesto que consiguió cautivar al Sindicato de la Alta Costura francesa, institución que dio su visto bueno para que Tcherassi presentara su colección. Con un amplio público colombiano y representantes de la alta costura francesa, la diseñadora barranquillera tuvo la oportunidad de iniciar su posicionamiento en las pasarelas de la capital de la moda junto con diseñadores como Christian Lacroix, Dior o Rabane que por estos días han presentado también sus colecciones para el 2005.Aparte del majestuoso desfile, los colombianos residentes en París, los funcionarios internacionales de la Unesco y los franceses amigos de Colombia tuvieron la oportunidad de ver la presentación del Ballet folclórico de Antioquia. Gracias a la organización de la Embajada de Colombia en Francia, la delegación permanente de Colombia ante la Unesco y la Fundación Imagen de Colombia, el grupo de jóvenes paisas dio vida primero en el teatro de Neuilly y luego en el auditorio de la Unesco, a la representación de diversas danzas típicas colombianas. Los eventos cada uno de una hora transportaron a los asistentes al mágico mundo de los llanos orientales a través del joropo y su característico sonido del arpa. El sanjuanero y el baile del café se destacaron por la belleza y colorido de los vestidos típicos colombianos. Y, sin duda, dónde se sintió la vibración no sólo de los tambores sino de las palmas de los asistentes fue en las presentaciones de los bailes de las costas caribe y del pacífico. La cumbia, el mapalé y el currulao hicieron vibrar al auditorio y le permitieron disfrutar una calurosa velada colombiana en el corazón del otoño parisino. No importó que se hicieran dos presentaciones separadas para tener una amplia participación. Margarita Quillet, Directora de la Fundación "Colombia Imagen"aseguró que pese a que en su evento tenía que pagarse una boleta de 20 euros, hubo una participación de 500 personas en gran parte del público francés. Por su parte, la Embajadora María Zulema Vélez logró organizar un segundo evento abierto al público. Con el apoyo financiero de la Embajada de Colombia, el maestro Botero, y del Banco Interamericano de Desarrollo, cerca de 1000 personas asistieron a la segunda presentación. La Embajadora Vélez aseguró que "pese a la limitación de recursos se hizo un esfuerzo por realizar un segundo evento abierto al público". Vélez reiteró que al final de la presentación muchos Embajadores quedaron entusiasmados de visitar a Colombia y conocer más su riqueza. En particular, el Embajador de Irán ante la Unesco, le afirmó que "sí esto es una muestra, cómo será el resto de Colombia". * Corresponsal en París