La dramática caída de las Torres Gemelas sigue dando de qué hablar. Esta vez no son las víctimas ni los desaparecidos los que son noticia, sino un grupo de 80 policías y bomberos retirados de Nueva York que fueron acusados de fraude masivo a la seguridad social. Los acusados hicieron falsos reclamos de discapacidad mental y traumas severos luego de los ataques del 11S, una trampa que les ha costado cientos de millones de dólares a los contribuyentes federales, según el fiscal del distrito de Manhattan, Cyrus R. Vance Jr, pues los implicados recibieron entre 30.000 y 50.000 dólares al año cada uno por supuestas discapacidades y trastornos psiquiátricos como ansiedad, depresión y estrés postraumático.