Después de varias semanas de malas noticias, de homicidios, desapariciones, torturas y balaceras, los paisas amanecieron este miércoles con una buena nueva. Fue presentado ante los medios John Freddy Triana Bustos, alias “El Gordo” luego de ser capturado en Bucaramanga mientras se movilizaba con su esposa en un vehículo Renault Megane. La efusividad del comandante de La Policía Dagoberto García al momento de presentar al hombre en el aeropuerto Olaya Herrera de Medellín no era para menos. Este personaje de 37 años de edad es el máximo cabecilla de la banda “los Triana” que durante los últimos quince años ha puesto en jaque a las autoridades del Valle de Aburrá con todo tipo de crímenes y atentados. Alias “El Gordo” ya había sido capturado en otras oportunidades: en septiembre de 1992 estuvo preso por hurto de vehículos, en febrero de 1997 por el robo de una motocicleta y porte ilegal de armas; en agosto del mismo año por homicidio; en 1999 por hurto calificado y en diciembre de 2000 por terrorismo. Su prontuario lo había convertido en uno de los hombres más buscados en Antioquia y por quien se estaba ofreciendo 15 millones de pesos. Según García, en esta oportunidad alias “el Gordo” tiene orden de captura por homicidio, tortura, conciertos para delinquir, terrorismo, fuga de presos e instigación. Y posee dos sentencias condenatorias: 40 años por delito de homicidio y una año por fuga de presos. Esta última sentencia tiene que ver con un hecho ocurrido el 2 de junio de 2002. Ese día varios integrantes de “Los Triana” lo rescataron cuando era trasladado a un centro asistencial en el municipio de Bello. Desde ese momento John Freddy comenzó a escapar a las autoridades de varias ciudades del país. Según las investigaciones que llevaron a su captura, este año estuvo viviendo en Santa Marta y en Bucaramanga. Desde esa época hasta hoy, algunos integrantes de su banda han dado señales de querer desmovilizarse e incluso, en los dos últimos años, en varios actos simbólicos promovidos por la Alcaldía de Medellín, han entregado algunas casas de las que habían sido despojadas varias familias. Pero ha quedado la sensación, por el mismo testimonio de las víctimas (ver articulo), que todo ha sido un montaje y un juego vil para distraer a las autoridades de sus actos criminales. Aunque la captura de John Freddy es una buena noticia en la lucha contra el crimen organizado de Medellín, no se puede olvidar que la banda “Los Triana” sigue viva y hostigando en diferentes barrios de la ciudad. El Playón, Andalucía, La Francia, Santa Cruz, Villa del Socorro o Zamora son sólo algunos donde aún tiene presencia: desplazan a sus pobladores, roban o asesinan por encargo –las autoridades los han identificado como una de las principales bandas que presta servicios de sicariato a la Oficina de Envigado- . Aunque sus principales cabecillas ya estén en la cárcel, aún quedan cientos de sus integrantes prestos a seguir sus ordenes desde la prisión y a seguir trabajando para los diversos sectores del narcotráfico.