En Colombia chistes como el de: un pastuso vio un letrero de Colgate.... y se ahorcó denotan la vieja costumbre de ver a los pastusos como personas ingenuas, torpes y susceptibles al engaño. Para Armando Montenegro, economista de la universidad de Nueva York, ex director del ANIF y autor del libro "Una historia en contravía: Pasto y Colombia", este prejuicio tiene dos causas principales. La primera es el atraso y aislamiento en que vivió la ciudad y los campesinos pastusos durante la mayor parte de la historia republicana. "El motor fundamental de la gran mayoría de chistes pastusos es el ataque burlón a la figura de un individuo desconcertado que sale de una cultura atrasada y cerrada para enfrentarse a otra moderna, ruidosa y extraña" señala Montenegro en su libro. Y es que Pasto vivió muy alejada de la modernidad de las principales ciudades del país. Durante todo el siglo XIX y las primeras décadas del XX los pastusos tenían que viajar cerca de 975 kilómetros por un tortuoso camino de herradura para llegar a la capital del país, lo que tomaba hasta cuarenta días. Incluso, apenas en 1933 se construyó una primera carretera que conectaba a Pasto con la ciudad intermedia más cercana, Popayán.Sin embargo, existen en la geografía colombiana muchos otros lugares aislados y distantes de la modernidad donde los pobladores no sufren del mismo prejuicio. Para Montenegro el factor esencial que hace diferente el caso pastuso obedece a un hecho histórico: "En el curso de la historia, en varias oportunidades, el comportamiento de Pasto ha entrado en franca contradicción con casi todo el país. El hecho fundamental como es obvio, fueron las guerras de independencia" escribe el economista en su libro. Pasto peleó del lado español durante la época de la Independencia. Fue el ejército pastuso quien derrotó y capturó a Antonio Nariño en los años de la patria boba y posteriormente se convirtió en un gran escollo para la causa libertadora. La ciudad sólo se rindió después de una sangrienta batalla en los campos de Bomboná en 1822.Existe otro detalle que hace de la causa pastusa a favor de España un hecho extraordinariamente particular. Después de la capitulación de la ciudad, se formó un movimiento liderado por Agustín Agualongo, un mestizo que continuó una lucha suicida en contra de las tropas de Bolívar y que buscaba la consolidación de un proyecto nacional pastuso con reconocimiento a la corona española. La lucha de Agualongo terminó en 1824 con su fusilamiento en Popayán, pero su legado es todavía un símbolo de la rebeldía y tenacidad de su pueblo. Ya en la era republicana el pueblo de Pasto inició una integración forzosa con el resto del país que se vio reflejada en el apoyo a diferentes movimientos sociales como la guerra de los Conventos, conflicto causado por la decisión del gobierno nacional de cerrar algunos centros religiosos en la década de1840.Si bien el prejuicio tiene una historia, no tiene ningún asidero en la realidad actual. Pasto y el departamento de Nariño han dado innumerables personajes que comprueban la inteligencia y talento de sus gentes. En la actualidad varios dirigentes y políticos colombianos como el senador Antonio Navarro Wolf, premiado como el mejor alcalde del país en 1998, el actual viceministro de Salud y ex alcalde de Pasto Armando Alvarado, Santiago Montenegro, director de Planeación Nacional, y el mismo Armando Montenegro, ex director alterno del Banco Mundial y ex director de Planeación Nacional son figuras de alto nivel en la vida nacionalEn el campo literario, el maestro Aurelio Arturo fue considerado como uno de los mejores poetas del siglo XX en Colombia, sin dejar de mencionar a Evelio Rosero Diago, Premio Internacional del Libro de Cuentos Netzahualcóyotl de México, Premio Iberoamericano de Novela Corta de Valencia, España y Premio Latinoamericano de Literatura Infantil.En el área científica se destacan Alberto Quijano, máster en física de la Universidad de Puerto Rico y miembro de la sociedad planetaria en Estados Unidos, quien tomó para la Nasa las primeras fotografías del cometa Hale-Bopp y Luis Eduardo Mora Osejo, PhD en botánica, Premio Nacional de Ciencia 1998.Por último, es importante decir que la mayoría de pastusos han aceptado este estereotipo con humor y cada año celebran el festival del chiste pastuso. Para Luis Astorquisa, propietario y administrador del sitio en Internet www.pasto.com , que agrupa a más de 10.000 nariñenses alrededor del mundo, el pueblo pastuso es un pueblo alegre y creativo que tiene la capacidad de autocriticarse. "Lo que se resalta en este festival es la inocencia y sencillez de la gente de la región, aunque existan muchos nariñenses que no están de acuerdo, el humor pastuso ya es un elemento importante en nuestra identidad", dijo a SEMANA.COM Astorquisa. Además, es una prueba más de que el estereotipo de que son mensos no tiene nada de cierto.