" ... el hecho es que llegaste   temprano al buen humor   al amor cantado   al amor decantado   al ron fraterno   a las revoluciones   pero sobre todo llegaste temprano   demasiado temprano   a una muerte que no era la tuya   y que a esta altura no sabrá qué hacer   con tanta vida" (Del poema A Roque, de Mario Benedetti)   Podría decirse, como en el 2000, que llevamos diez años sintiendo su ausencia.   Quiero reivindicar que "era" de la Universidad Nacional.   Los 'subversivos de oficio' no entendían que Jaime Garzón era el más poderoso, eficiente e inteligente crítico del orden que había en Colombia.   Un subversivo 'posmoderno': divertido, cínico, desencantado, iconoclasta total, "anfibio cultural", amigo del vértigo, pacifista, que era él sin tomárselo en serio.    Más que 'bufón', era un 'desacralizador' del poder   Nadie como él para hacer esa burla permanente de los importantes, ese ataque a las apariencias: la ridiculización del poder.   Hay unas formas que establecen, exteriorizan  'elegantemente'   la preeminencia: la falsa amabilidad, la recordación sutil -e innecesaria, por supuesto- de los símbolos de estatus, ciertos ademanes.   Jaime Garzón sabía 'agarrarlos' con sólo insinuarse para volverlos objeto de burla. Probablemente muchos sufrían la incómoda sensación de no poder exteriorizar su importancia al lado de él, por temor a la 'ridiculización'.   "Jaime tiene el rostro lastimado por los disparos, y esa expresión de muerto es una broma macabra de nuestro destino colectivo", escribí hace 10 años.   " ... el hecho es que llegaste   temprano al buen humor   ( ...)   al ron fraterno   a las revoluciones   pero sobre todo llegaste temprano ...