El gobierno del presidente Iván Duque le acaba de otorgar un contrato de casi 900 millones de pesos a la empresa de un exconvicto que ha servido como instructor de la bodeguita uribista, un grupo concertado para desprestigiar en las redes sociales a quienes discrepen del senador Uribe. El contrato fue otorgado –sin que mediara licitación pública– por la Agencia Nacional de Seguridad Vial, una entidad adscrita al Ministerio de Transporte. La empresa beneficiaria de la adjudicación a dedo se llama Praesidium SAS y pertenece en partes iguales a José Raúl Ramírez Chavarro y al expresidiario Carlos Arturo Escobar Marín. Puede leer la columna completa aquí.