“La medida de aseguramiento con detención domiciliaria, con la violación de ocho garantías procesales, con interceptaciones ilegales y dolosas, también a uno de los abogados, filtraciones electivas adversarios políticos y periodísticos en lugar de publicar todo el expediente, detenido por inferencias, sin pruebas directas, sin recibir varias declaraciones, con compulsa testigos a favor, sin que mis abogados hubieran podido contrainterrogar, con el magistrado que advertía de posible autoincriminación para ayudar a la contraparte a esconder mensajes, anulan cualquier expectativa de poder regresar al Senado, institución en la cual procure ser cumplido y aportar con estudio a los diferentes temas”, señala Uribe en su carta de renuncia dirigida al presidente del Senado, Arturo Char. El pasado 4 de agosto, la Corte Suprema de Justicia ordenó la detención domiciliaria para el expresidente por los delitos de fraude procesal y soborno. Según el presidente de la Sala Especial de Instrucción, Héctor Javier Alarcón, la medida restrictiva contra el senador Uribe tiene como fundamento gran cantidad de material probatorio recaudado y analizado por la Sala Especial de Instrucción e incluye pruebas que, al parecer, implican su participación como determinador de los delitos de soborno a testigo en actuación penal y fraude procesal. Lea también: Colombia tendrá déficit primario del 5% del PIB en 2020 Días después, el abogado del exmandatario, Jaime Granados, aseguró que tras revisar las 1.554 páginas de la decisión de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia "no existe ningún fundamento legal para ordenar la detención del expresidente". La defensa asegura que la "decisión infundada y sin antecedentes" demuestra que a Uribe supuestamente se le violaron seis principios y derechos jurídicos consignados en la Constitución.

Posteriormente, el viernes, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, le solicitó a Colombia levantar el arresto domiciliario del expresidente, quien fue calificado por Pence como un "héroe". Lea también: BID: Latinoamérica ha perdido 24 millones de trabajos por la covid-19 El presidente colombiano, Iván Duque, también expresó su apoyo a Uribe Vélez: “Yo creo que es una persona que en todo su comportamiento está la palabra honorabilidad, y uno sabe que en la política hay personajes que generan amores, desamores, críticas, que generan, además, sentimientos inclusive muy agresivos de sus detractores, pero yo creo que, siendo objetivos, todos reconocemos lo que Colombia era en el año 2002 y la Colombia que nosotros vimos en el año 2010, independientemente de cualquier consideración”.  El caso inició en 2012, cuando el senador Iván Cepeda fue acusado de contratar falsos testigos contra Uribe Vélez. Sin embargo, se encontró que la parte acusadora podría ser la que estaba utilizando testigos falsos. En un debate de control político, Cepeda mostró testimonios que acusaban a Álvaro Uribe y su hermano Santiago de tener nexos con paramilitares.